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Lucy Boden
Soy investigadora científica, graduada en Fisiología, y además tengo Fibrosis Quística. Desde que era adolescente y hasta hace poco me he nebulizado todos los días con colomicina o tobramicina, para intentar mantener mis pulmones libres de infecciones. Sin embargo, a medida que pasaban los años, notaba que mi pecho parecía empeorar progresivamente, y que la función pulmonar declinaba. Hace poco estuve internada para que me administraran antibióticos intravenosos, pero tampoco así se logró la mejoría que yo esperaba. En mi última visita al Dr. Scott Bell, mi especialista en FQ en Brisbane, vi en la pared un recorte de un periódico que hablaba de las personas australianas con FQ que practican surf. En el recorte se decía que las personas con FQ que practicaban surf todos los días sufrían muy pocas enfermedades pulmonares, debido a la cantidad de rocío salado que inhalaban. Comenté mi interés en el artículo con mi especialista en FQ, y le pregunté si podía intentar un tratamiento inhalando una solución salina. El especialista indicó a la farmacia del hospital que preparara una solución salina hipertónica (7g de cloruro de sodio en 100ml de agua estéril), que después usé para nebulizarme (5ml). Los efectos fueron instantáneos y espectaculares: las secreciones bronquiales espesas y viscosas que antes no había podido eliminar se disolvieron fácilmente, con la consistencia del agua, gracias a este tratamiento simple y sin emplear medicamentos. Hace más de un mes que me nebulizo con esa solución todas las mañanas, y desde entonces no he sentido obstrucción en el pecho. También ha mejorado mi función pulmonar, así que, por supuesto, estoy más que feliz con el resultado. ¡Es como darse una zambullida en el mar todos los días, pero sin moverse de casa! Más tarde, haciendo búsquedas en Internet, encontré
numerosos trabajos de investigación científica que
promovían el uso de solución salina hipertónica
nebulizada, en lugar de la más habitual solución
salina isotónica (0,9%), por sus beneficios en el tratamiento
de enfermedades en las que se presenta dificultad para despejar
el sistema mucociliar, como bronquiectasia, asma y fibrosis quística.
Por el momento, no se obtienen ampollas de solución salina hipertónica en la concentración apropiada (7%); sólo se consiguen ampollas plásticas de cloruro de sodio al 0,9% ó al 20%. Actualmente preparo mi propia solución, tomando 1ml de solución salina al 20% y 2ml de agua para inyecciones, que mezclo en una jeringa de 5ml. Sin embargo, escribí a AstraZeneca sugiriéndoles que incluyan en el espectro de productos ampollas de 5ml de solución salina al 7%, que facilitarían en gran medida el tratamiento. Espero que mis experiencias sean útiles a otros. Lucy Boden (mayo de 2004) lucyboden@optusnet.com.au Actualizado a febrero de 2005: Mi especialista en Brisbane (Australia) ahora trata a muchos pacientes de FQ con esta terapia. También ha comenzado hace poco una prueba en la que se compara la solución salina hipertónica con el manitol (otro mucolítico osmótico). Nota de la editora: Para obtener una lista de las referencias, escríbanos a editor@cfww.org y consulte: http://www.ncbi.nih.gov/PubMed La empresa farmacéutica que acepte el desafío de producir solución salina hipertónica para nebulizaciones en una presentación sencilla se ganará la gratitud de miles de pacientes de FQ.
Dieter W Rossboth, MD Lucy Boden narra vívidamente sus experiencias con la fibrosis quística. Describe un deterioro progresivo en su función pulmonar hasta que comenzó a utilizar una solución salina hipertónica inhalada (IHSS, por las siglas en inglés). Manifiesta que puede dar testimonio personal de los efectos benéficos de emplear una IHSS todos los días durante un mes. También presenta algunas pruebas científicas de la eficacia de este tratamiento, mencionando bibliografía científica pertinente. Destaca, asimismo, que los pacientes con FQ que practican surf regularmente en el mar, en Australia, han informado que experimentan una mejora significativa en los síntomas respiratorios. La solución salina hipertónica inhalada provoca una irritación del sistema bronquial, y estimula una excreción de moco por expectoración, como reacción fisiológica a la IHSS. Este efecto también es útil para obtener esputo del sistema bronquial y de los sectores más profundos de los pulmones con miras a diagnosticar diversas enfermedades, como tuberculosis y otras enfermedades pulmonares infecciosas y no infecciosas. La IHSS también provoca una activación del sistema inflamatorio o de defensa del organismo, así como broncoconstricción (estrechamiento de los bronquios). Por lo tanto, se deben tomar muchas precauciones en los pacientes con asma: la inhalación de una solución salina hipertónica puede provocar ataques de asma en los pacientes asmáticos. Como terapia complementaria, una IHSS puede servir de apoyo a
una terapia con antibióticos y ayudar a curar enfermedades
pulmonares infecciosas en niños (Mandelberg 2003, Sarrell
2002). No obstante, la evidencia de efectos benéficos de
una IHSS en pacientes con fibrosis quística es escasa;
sólo unas pocas publicaciones se refieren al uso de IHSS
en pacientes con FQ, y las conclusiones no se inclinan ni a favor
ni en contra (por ej., Daviskas 2002, Hirsh 2002, Robinson 1997,
Rodwell 1996, Riedler 1996). Conclusiones: En este momento, el uso de una solución salina hipertónica inhalada en pacientes con FQ debe ser fruto de una decisión responsable del propio paciente. En términos generales, no parece probable que una solución salina hipertónica inhalada produzca efectos graves o nocivos en pacientes no asmáticos. Los pacientes con FQ deberán mantener expectativas realistas y asegurarse de utilizar la IHSS bajo supervisión médica profesional. Existe una gran necesidad de investigaciones más minuciosas sobre este tema específico. Los aspectos de las terapias de inhalación relacionados con la higiene son en general de importancia clave para el paciente con FQ. Estos aspectos se describen en mayor detalle en otros trabajos (Rossboth, IACFA Newsletter 2001; 60:5-12). En lo personal, valoro toda herramienta que reafirme la responsabilidad del paciente y apoye su participación personal. |