TEMA MÉDICO/CIENTÍFICO
Nuevos enfoques de la terapia
Introducción por el Profesor Bob Williamson,
Miembro de la Royal Society, Universidad de Melbourne
Espero que todos los afectados de fibrosis quística
aprovechen la oportunidad de leer el siguiente resumen del artículo
de Chris Boyd (y el artículo en línea completo),
aunque pueda resultar un poco complejo para los no científicos,
dado que comenta los distintos nuevos enfoques que se estudian
en el mundo. En este número se publica un resumen de estos
enfoques y CFWW irá publicando actualizaciones sobre los
desarrollos a medida que estén disponibles.
Al igual que ustedes, nosotros estamos en todo momento
en el "mundo de la fibrosis quística" y estamos
plenamente implicados en mejorar las cosas para los afectados
de FQ. Estoy seguro que cualquier adulto con FQ sabe que todos
los grupos de médicos y científicos están
comprometidos con su enfoque preferido. El artículo de
Boyd nos recuerda que hay muchos enfoques, no solo "terapia
genética" "modificadores del transporte de iones"
o "mejores antibióticos". Ciertamente, en los
25 años que llevo trabajando en la FQ las mejoras se han
derivado de pequeños avances en muchas áreas distintas,
cada una de ellas de mayor o menor importancia para cada persona
con FQ. Muchos de los niños que conocí con FQ son
ahora adultos, que trabajan provechosamente y, aunque la vida
con la FQ no es ni mucho menos un lecho de rosas, ha mejorado
mucho respecto a lo que era, tanto en cualidad como en duración.
Como iniciador del primer ensayo de terapia genética
de la FQ con liposomas, llevado a cabo en Londres a principios
de los noventa, discrepo (naturalmente) de que subestimamos los
problemas que nos podíamos encontrar al introducir un gen
sano en los pulmones de un paciente con FQ. Este enfoque de "terapia
genética" solo está empezando a dar resultados
positivos y probablemente deberá combinarse con nuevos
enfoques de células madre y genómicos, quizás
en la infancia o incluso en la matriz. No obstante, podemos estar
contentos con el hecho de que las mejoras en mucolíticos,
antibióticos, tratamientos del rechazo inmunológico
y medicamentos anti-inflamatorios ayudan a las terapias disponibles
actualmente. Las organizaciones benéficas y los grupos
de investigación sobre la FQ deben ser felicitados y apoyados
por probar tan amplia gama de enfoques, ya que así se asegura
que las cosas seguirán mejorando para que quienes viven
con FQ, quizás no espectacularmente pero sí de forma
firme, los próximos años.

Este artículo está dedicado a la memoria
de Sam Hillyard, que fue quien lo encargó inicialmente.
A. Christopher Boyd, Doctor en Fisiología
Consorcio para la de Terapia Genética de la FQ de Reino
Unido
Ciencias Médicas (Genética Médica)
Universidad de Edimburgo
Centro de Medicina Molecular
Hospital General del Oeste
Crewe Rd
Edinburgh
EH4 2XU, Reino Unido
Actualizado en enero de 2005
Resumen
Mucho se ha avanzado en nuestro conocimiento de la base subyacente
de la FQ a nivel celular y molecular. Este artículo examina,
desde el punto de vista de un científico, cómo se
traducen estos avances a la práctica clínica para
tratar la enfermedad pulmonar de la FQ, tanto con medicamentos
convencionales como con terapia genética.
Introducción
"Nuestro conocimiento
no es de ningún modo completo y nos quedan muchos
detalles con los que enfrentarnos.” |
Aunque la expectativa de vida de los pacientes se ha triplicado
desde 1940, aún no tenemos en perspectiva un tratamiento
realimente eficaz de la FQ. ¿Por qué? Una razón
es que no se conoció la causa original de la enfermedad
hasta que Lap Chee Tsui y su equipo de Toronto descubrió
en 1989 el gen regulador de la conductancia transmembrana de la
fibrosis quística (CFTR). Entonces se hizo evidente que
el problema molecular básico de la FQ radica en una proteína
defectuosa que normalmente actúa como canal de cloruro.
Pero esto era solo el principio: se han necesitado muchos años
para construir nuestra actual comprensión de cómo
este error microscópico lleva con el tiempo a la infección
y el deterioro del pulmón con FQ. Nuestro conocimiento
no es de ningún modo completo y nos quedan muchos detalles
con los que enfrentarnos. La idea dominante es que un CFTR dominante
provoca la absorción del agua del líquido que cubre
las vías respiratorias: esta capa fina y pegajosa impide
el movimiento de los cilios (pelillos que cubren la cara interna
de los alvéolos) y dificulta el buen funcionamiento del
mecanismo de eliminación de las mucosidades. Como resultado,
las partículas inhaladas quedan atrapadas durante mucho
tiempo en la superficie de las vías respiratorias y las
bacterias pueden establecer colonias e iniciar la enfermedad pulmonar.
Hay dos enfoques terapéuticos básicos. Podemos abordar
los problemas pulmonares (p.ej. atacar la infección microbiana
o intentar modificar la capa mucosa) o bien las causas básicas
(p.ej. engañar a la proteína defectuosa del CFTR
para que actúe o eludirla mediante terapia genética
u otros medios). Las terapias dirigidas a las causas básicas
son las preferibles para el tratamiento de la FQ, pero es innegable
que resultan difíciles de desarrollar.
De la idea al tratamiento: un largo camino
“…una mejor
coordinación internacional de los ensayos clínicos
podría reducir rápidamente la duración
del proceso a entre siete y diez años” |
El mayor obstáculo a la aparición de nuevos medicamentos
para cualquier enfermedad es el tiempo. El esquema de la investigación
farmacéutica ha evolucionado a lo largo de varias décadas
y presenta tres etapas: (i) desarrollo y ensayo del medicamento,
(ii) ensayos clínicos (fases I, II, III y IV), y (iii)
aprobación por los entes reguladores. Tradicionalmente,
llevar un medicamento de la idea a la clínica ha representado
unos quince años y alrededor de 500 millones de dólares.
Además, debe tenerse presente que sólo una pequeña
parte de los medicamentos desarrollados y ensayados consiguen
el visto bueno y pasan a la práctica clínica. La
buena noticia es que las técnicas modernas, como el cribado
de alto rendimiento (HTS, high throughput screening), y la mejor
coordinación internacional de los ensayos clínicos
pueden reducir este período a entre siete y diez años,
y reducir considerablemente el precio. La Fundación Americana
de la Fibrosis Quística (CFF) fue pionera en este enfoque
con su Programa de Desarrollo Terapéutico, iniciado en
19981. Los avances tecnológicos permitieron el rápido
ensayo de miles de compuestos por día. La CFF empezó
a promover esta tecnología en 2000 con becas dirigidas
a empresas farmacéuticas (p.ej. Aurora Biosciences) y también
becas directas a los centros académicos del grupo de Alan
Verkman, para apoyar el descubrimiento de medicamentos y los programas
de desarrollo a gran escala. A principios de 2004 la CFF participaba
en nueve estudios pre-clínicos con modelos animales y catorce
ensayos cínicos con sujetos humanos.
Tratamiento de los efectos de la FQ
La terapia sintomática del pulmón
puede ser directa, orientada a las bacterias usando antibióticos
o vacunas, o indirecto, para limitar los efectos del daño
provocado por las bacterias o el proceso inflamatorio. Aquí
abordaremos ambas líneas de ataque.
Antibacterianos
| "...hemos
de ser más prudentes al recetar antibióticos
y supervisar rutinariamente los patrones de resistencia” |
La bacteria Pseudomonas aeruginosa es un importante
patógeno en el pulmón con FQ. El tratamiento de
la Pseudomonas es crucial en el cuidado de la FQ y para combatirlo
se han aplicado muchos enfoques basados en antibióticos.
Uno de los problemas de suministrar antibióticos por las
vías normales son las indeseablemente elevadas dosis necesarias.
Los últimos años ha entrado en la práctica
química el TOBI (Chiron Corporation), una forma nebulizada
de la tobramicina, que consigue un mejor control de las Pseudomonas
dirigiendo el medicamento directamente al pulmón. La misma
vía se ha usado también satisfactoriamente con otro
producto antibiótico, Colomycin (Pharmax). El problema
de toros los antibióticos es la aparición de resistencia
bacteriana. Datos recientes de Reino Unido sugieren que la resistencia
de las Pseudomonas de los pulmones con FQ a los antibióticos
aplicados habitualmente es preocupantemente alta: hemos de ser
más prudentes al recetar antibióticos y supervisar
rutinariamente los patrones de resistencia para conservar a largo
plazo los beneficios de los antibióticos.
Otro interesante enfoque nuevo para atacar las Pseudomonas en
la FQ -aún en fase pre-clínica- es la vacunación
basada en ADN. Si resulta satisfactorio, se podría inyectar
a los niños una vacuna de ADN para conseguir una inmunidad
de larga duración a la capacidad de las Pseudomonas de
infectar los pulmones.
El problema del moco de la FQ
La viscosidad y pegajosidad de la capa de líquido de las
vías respiratorias es una característica clave de
la FQ que favorece la proliferación de bacterias y otros
patógenos. Irónicamente, la presencia de grandes
cantidades de ADN liberado por los neutrófilos dañados
(células implicadas en la defensa del pulmón y muy
abundantes en la FQ) empeora la viscosidad en las vías
respiratorias con FQ. La creencia que las terapias dirigidas a
destruir el ADN de las células dañadas reduciría
esta viscosidad y mejoraría la eliminación del moco
ha llevado al desarrollo y la amplia aplicación clínica
de Pulmozyme (Genentech Corporation). El Pulmozyme es una forma
recombinante (ADN creado artificialmente a partir de dos o más
orígenes e incorporado a una misma molécula recombinante)
de la DNAsa (desoxirribonucleasa) humana suministrada por inhalación
en aerosol.
| "...un
estrategia importante consiste en introducir ligeras modificaciones
en los medicamentos existentes para mejorar su eficacia” |
Un contendiente más reciente de este tipo
de tratamiento es Nacystelyn (NAL), un derivado del suplemento
alimentario N-acetil cisteína, que ya tiene un cierto historial
de aplicación terapéutica en el pulmón con
FQ. En 2002, un grupo internacional liderado por el Dr. App informó
de un ensayo sobre la eficacia del NAL (inhalado como polvo seco)
para el tratamiento de la evacuación deficiente del moco.
Se observó que el NAL aumentaba el contenido en agua del
moco (una propiedad deseable) así como hacerlo menos pegajoso.
No se apreciaron efectos secundarios graves, pero aún debe
verse como se comporta el NAL en ensayos más amplios. Este
enfoque, realizar ligeras modificaciones en medicamentos existentes
para mejorar su eficacia, es una importante estrategia en la investigación
farmacéutica que puede reducir algunos de los prolongados
tiempos de desarrollo.
Estimulación de canales de iones alternativos
El grupo del Dr. Richard Boucher de Carolina del Norte investiga
en medicamentos capaces de estimular canales de cloruro distintos
del CFTR y, por tanto, de suplir su función defectuosa.
En 2002 se ofrecieron los resultados de un estudio sobre un posible
medicamento, el INS37217. Este medicamento es el último
de una serie de los llamados activadores del receptor P2Y, que
presentan el efecto deseado. La novedad del INS37217 es que parece
ser más estable (lo que le permite mantener su actividad
durante más tiempo) en los esputos de FQ que los medicamentos
previos de este tipo. Curiosamente, aumenta tanto la producción
de mucosidad como el movimiento ciliar. La evaluación clínica
del INS37217 está en marcha.
Anti-inflamación
| "...hasta
el momento la AAT se ha ensayado satisfactoriamente en
cultivos de laboratorio de secciones traqueales humanas” |
La inflamación es una manifestación clave de la
FQ, aunque sus causas originales están poco claras. Los
neutrófilos (células sanguíneas blancas y
una defensa primaria frente a la infección bacteriana)
participan en la respuesta inflamatoria que genera enzimas llamadas
proteasas, cuya principal función es atacar a las bacterias.
El epitelio de las vías respiratorias (las membranas que
las recubren) genera anti-proteasas para impedir que las proteasas
se revuelvan y dañen el propio pulmón. El considerable
exceso de neutrófilos de la FQ genera demasiada proteasa
para que las anti-proteasas del pulmón las neutralicen,
por lo que el pulmón resulta dañado. Como media
para restablecer el equilibrio se ha propuesto una terapia basada
en añadir una anti-proteasa natural llamada alfa-1-antitripsina
(AAT). La AAT recombinante ha funcionado suministrada en forma
aerosol, pero este enfoque presenta bastantes inconvenientes.
La Dra. Pam Davis y sus colegas están desarrollando un
enfoque más refinado en el que la AAT se incorpora a una
proteína direccionadora de forma que (al suministrarse
en forma de aerosol o intravenosa) la AAT se transforma hasta
la superficie de las células epiteliales y se secreta en
el lugar donde se desea su acción. Hasta el momento se
ha ensayado satisfactoriamente en cultivos de laboratorio de secciones
traqueales humanas. Otros grupos trabajan en estrategias de anti-proteasa
alternativas que atacan el mismo defecto inflamatorio. Este modo
de terapia es bastante prometedor, pero si llegara a la práctica
clínica probablemente solo resultaría beneficioso
para personas en una fase temprana.
| “…
el conocido medicamento anti-inflamatorio no esteroide
ibuprofeno ha superado un ensayo en pacientes de FQ con
resultados esperanzadores” |
Recientemente ha habido mucho interés en los tratamientos
no-esteroides de la inflamación del pulmón con FQ,
que evitan los efectos secundarios asociados al tratamiento con
corticosteroides. El conocido medicamento anti-inflamatorio no
esteroide ibuprofeno ha superado un ensayo en pacientes de FQ
con resultados esperanzadores: disminuyó el nivel de reducción
de la función pulmonar. No obstante, ha aparecido un informe
sobre toxicidad indeseable cuando se atacó la FQ con ibuprofeno
en combinación con un antibiótico del tipo aminoglicósido.
Los clínicos mantendrán la cautela en la utilización
del ibuprofeno contra la FQ hasta que se conozca a fondo una forma
de evitar dichas interacciones tóxicas.
Finalmente, ha aumentado la evacuación de las propiedades
anti-inflamatorias de los antibióticos llamados macrólidos.
Estos medicamentos pueden actuar a varios niveles distintos. Por
ejemplo, el macrólido claritromicina ha demostrado que
interrumpe el entorno de lámina biológica que favorece
el crecimiento de las Pseudomonas en el pulmón infectado.
En particular ha habido un considerable interés en la azitromicina,
cuya aplicación en la FQ fue inspirada por su éxito
en el tratamiento de la panbronquiolitis difusa. Varios ensayos
han ofrecido resultados prometedores sobre la función pulmonar
con FQ. No obstante, no está claro el modo de actuación
de los macrólidos en la FQ, aunque se supone que dominan
su propiedades anti-inflamatorias. Los resultados con la azitromicina
han sido suficientemente positivos para que empecemos a ver su
utilización recomendada, en determinadas condiciones, en
pacientes de FQ como complemento a otras terapias más establecidas.
Ya hemos avanzado un poco en un consenso sobre su eficacia y serán
necesarios ensayos a largo plazo con controles aleatorios y con
gran número de pacientes para determinar su eficacia y
la dosificación óptima con precisión.
Tratamiento de las causas básicas de la FQ
El atractivo de las terapias dirigidas al CFTR es
que tienen posibilidades de compensar todos los síntomas
asociados a la proteína defectuosa. Casi todas las terapias
de este tipo se encuentran ya es sus primeras etapas de desarrollo.
Es importante recordar que muchos compuestos que funcionan bien
en experimentos de laboratorio y sistemas de modelos sencillos,
en muchos casos no se convierten en medicamentos útiles
en animales vivos, debido a la toxicidad y a otros efectos indeseables.
CFTR como objetivo del medicamento
Nuestro detallado conocimiento del CFTR se está aplicando
en la búsqueda de medicamentos que mejoren la función
del CFTR defectuoso o (como ya hemos visto) estimulen la actividad
de otras proteínas que lo puedan sustituir. Algunos compuestos
aparecieron pronto en la historia del CFTR y siguen resultando
muy valiosos en la investigación de laboratorio, pero no
han dado el salto a la utilización clínica. Un buen
ejemplo de ello es el Genistein, un activador del CFTR. Pero el
Genistein aún podría jugar un papel clínico:
en el Hospital de Niños de Filadelfia se ha propuesto una
prueba de una terapia combinada con fenilbutirato y genistein
que ya está reclutando pacientes (identificador NCT00016744
de la NLM, Biblioteca Nacional sobre Medicina).
Los últimos años el Dr. Freedman et alter, en Estados
Unidos, lanzaron la posibilidad de que el docosahexaenoato (DHA),
un ácido graso poliinsaturado suministrado como aditivo
dietético, pudiera ser usado para tratar la FQ. Esto siguió
a la publicación de pruebas de que de esta forma podía
corregirse el desequilibrio de los ácidos grasos DHA/araquidónico
en las células con FQ. No obstante, el trabajo sigue en
la fase pre-clínica y el entusiasmo inicial sobre este
enfoque ha menguado considerablemente.
La mutación F508del
| "Hay
varios medicamentos experimentales que parecen movilizar
el CFTR-F508del” |
La mayoría de pacientes de FQ presentan la variante F508del
del CFTR, por lo que no es sorprendente que se haya prestado mucha
atención a las propiedades de esta proteína. También
se buscan activamente los llamados medicamentos movilizadores
de proteínas, que imiten los efectos benéficos del
crecimiento a bajas temperaturas (cercanas al punto de congelación)
observado en algunas bacterias. Una droga de este tipo puede no
ser suficiente, sin embargo, porque cuando la proteína
F508del alcanza la superficie de la célula en los pacientes
es menos funcional que el CFTR normal. Es posible que también
necesitemos medicamentos potenciadores de la actividad de la F508del.
Hay varios medicamentos experimentales que parecen movilizar el
CFTR-F508del. Entre ellos están elementos MPB de la familia
del benzo(c)quinolizinio. El Dr. Bob Dormer y colegas de Cardiff,
en colaboración con el grupo del Dr. Fred Becq, de Poitiers,
han demostrado que el tratamiento de células nasales F508del
con compuestos MPB puede conseguir un mejor suministro de CFTR
a las superficies superiores de las células. En determinadas
condiciones, los mismos compuestos también pudieron estimular
la función del canal de cloruro.
Otro medicamento con efectos beneficiosos similares sobre las
células F508del es el thapsigargin, un inhibidor de la
bomba de calcio, tal como informaron en 2002 la Dra. Marie Egan
et alter, de Yale. Este trabajo se contradice en cierto modo con
otros datos publicados, que sugieren que el thapsigargin inhibe
el procesamiento correcto de las proteínas. La Dra. Egan
argumenta que algunas proteínas, incluida la F508del-CFTR,
son excepciones a esta regla. Esperamos con interés que
se aclaren los efectos del thapsigargin sobre la F508del-CFTR.
Un compuesto relacionado, la curcumina, componente del aditivo
alimentario natural cúrcuma, fue presentado por la Dra.
Egan et alter en 2004 como corrector de los defectos de la F508del-CFTR
en ratones. Desdichadamente, en un estudio de Fase 1 con pacientes
no se observó ningún efecto sobre la F508-del CFTR.
Además, los científicos de otros laboratorios han
sido incapaces de reproducir los efectos de la curcumina en ratones.
Las metodologías de cribado de alto rendimiento (ya mencionadas)
ofrecen la posibilidad de aumentar considerablemente nuestro repertorio
de medicamentos movilizadores de proteínas
Otras formas mutantes de CFTR
No toda la atención se centra en la F508del-CFTR:
abunda la investigación orientada a descubrir y analizar
medicamentos que activen clases enteras de formas mutantes de
CFTR. Por ejemplo, el Dr. David Sheppard et alter estudian en
Bristol la floxina B y compuestos similares pertenecientes a la
familia de los colorantes alimentarios comerciales. En los estudios
iniciales, estos compuestos han demostrado activar e inhibir el
CFTR en sistemas de cultivos de células. Esta clase de
compuestos es especialmente atractiva porque ya se utilizan en
el campo alimentario y ya se conoce que no son tóxicos,
por lo que los ensayos futuros podrían acelerarse.
Cribado de alto rendimiento (HTS)
| "El
grupo del Dr. Verkman, entre otros, está ampliando
los trabajos con el HTS cribando más de 100.000
compuestos para buscar compuestos que puedan activar o
movilizar el CFTR defectuoso” |
Como ejemplo de HTS, el Dr. Alan Verkman et alter, de San Francisco,
están llevando a cabo un programa de descubrimiento de
medicamentos financiado por la CFF. En su primer estudio se cribaron
cientos de derivados de flavonas y benzoquinolizina en un sistema
celular especial diseñado para detectar compuestos que
afecten la actividad del CFTR. Algunas 7,8-benzoflavonas se mostraron
como las más activas, en particular se observó que
una de ellas es un potente inhibidor de la actividad del CFTR.
Aunque este compuesto no es aplicable a pacientes con FQ, resultará
una adición útil al arsenal de compuestos disponibles
para la investigación en laboratorio. Existe también
la posibilidad de que pueda usarse clínicamente para tratar
situaciones como el cólera.
Después de este prometedor inicio, el grupo del Dr. Verkman,
entre otros, está ampliando los trabajos con el HTS cribando
más de 100.000 compuestos para buscar compuestos que puedan
activar o movilizar el CFTR defectuoso. Se han conseguido grandes
avances y se ha identificado un inhibidor de la CFTR que podría
jugar un papel en el tratamiento del cólera. Se están
evaluando in vivo compuestos de plomo que in vitro han demostrado
activar o movilizar el CFTR. Es demasiado pronto para decir si
alguno de ellos tendrá aplicación clínica.
Genes modificadores
| La identificación
de genes que podrían modificar el defecto de la
FQ es otra importante área de investigación,
que se ha beneficiado considerablemente de los proyectos
de investigación del genoma humano de la última
década. |
Al igual que muchas otras enfermedades genéticas, el avance
de la FQ varía para cada persona. El entorno tiene un gran
efecto en la variabilidad, pero la configuración genética
del paciente también es importante. ¿Porqué,
por ejemplo, algunos pacientes con F508del se ponen muy enfermos
a temprana edad mientras que otros llegan sanos hasta una edad
mediana e incluso más? Sabemos que hay genes de proteínas
que:
(i) interactúan directamente con el CFTR,
(ii) actúan como canales de iones,
(iii) participan en la respuesta inflamatoria, y
(iv) tienen una actividad anti-bacteriana directa.
Dichos genes, y otros, son potenciales genes modificadores que
inciden en la gravedad del avance de la enfermedad. Como ejemplo
hipotético, supongamos que hay un gen X responsable de
un canal de iones P. X podría existir en dos formas, una
de ellas con una versión de P más beneficiosa que
la otra. Los pacientes que hayan heredado la versión más
beneficiosa de X podrían sufrir síntomas menos graves
ya que el P más activo podría compensar en parte
el defecto del CFTR.
| "Cualesquiera
genes y proteínas modificadores de la FQ confirmados
como relevantes con los humanos ofrecerían nuevos
objetivos de medicamentos y aumentarían considerablemente
el ámbito del desarrollo de medicamentos para la
FQ” |
El ratón ha demostrado ser una herramienta
valiosísima para determinar qué genes modificadores
pueden identificarse rápidamente mediante programas de
cría cuidadosamente diseñados. Además, la
genómica y la proteómica, disciplinas dedicadas
plenamente a nuevas formas de contemplar los patrones de manifestación
de grandes cantidades de genes y proteínas simultáneamente,
facilitan la identificación de dichos genes. Cuando se
identifica un gen modificador en el ratón, se puede comprobar
su relevancia para la enfermedad en humanos analizando el gen
humano equivalente en familias y, especialmente, en gemelos con
F Q. Cualesquiera genes y proteínas modificadores de la
FQ confirmados como relevantes para los humanos ofrecerían
nuevos objetivos de medicamentos y aumentarían considerablemente
el ámbito del desarrollo de medicamentos para la FQ.
Terapia genética
| "...los
primeros intentos de transferir genes normales a pacientes
(suministrados mediante un virus modificado o mediante
un portador sintético) fueron insatisfactorios” |
La terapia genética de la FQ consiste en
suministrar genes de CFTR normales (normalmente en forma de ADN)
a las células de las vías respiratorias afectadas
de los pacientes donde puedan generar proteína CFTR indemne
y así restaurar las células a un funcionamiento
normal. Tan pronto como se descubrió el gen del CFTR, se
promovió con entusiasmo el concepto de la terapia genética
para la FQ y muchos grupos de todo el mundo aceptaron el reto
de desarrollarla. Se pensó que la FQ era una enfermedad
ideal para tratarla mediante terapia genética por dos razones
principales. En primer lugar, el tejido afectado, el recubrimiento
o epitelio de las vías respiratorias pulmonares, era fácilmente
accesible y, en segundo lugar, se pensaba que sustituir sólo
el 5% aproximadamente del funcionamiento normal del CFTR sería
suficiente para corregir el defecto. Ambas razones conservan su
validez, pero los primeros intentos de transferir los genes normales
a pacientes (suministrados mediante un virus modificado o mediante
un portador sintético) fueron insatisfactorios". Los
ensayos aportaron pruebas de que el proceso era seguro, que el
gen entraba en las células pulmonares y que se generaba
CFTR funcional. Pero los niveles producidos eran bajos y el gen
normal dejaba de funcionar a los pocos días.
Ahora está claro que el epitelio pulmonar presenta una
serie de barreras consistentes a la terapia genética, barreras
que han evolucionado a lo largo de millones de años como
sistemas defensivos para expulsar a los patógenos invasores
y mantener los pulmones despejados y saludables para el transporte
e intercambio de gases. Por lo que respecta al epitelio, los complejos
de terapia genética son simplemente otro tipo de invasores
que deben ser expulsados. La corta vida de los genes observada
en los primeros ensayos reveló un aspecto de la defensa
pulmonar que ha evolucionado para desactivar los genes de los
intrusos malignos, como los virus. El pulmón con FQ es
un objetivo aún más formidable, ya que la capa de
mucosidad pegajosa atrapa físicamente muchos tipos de complejos
de terapia genética e impide su penetración eficaz
en las células.
| "...los
virus modificados han sido los portadores o vectores más
utilizados en la terapia genética para suministrar
CFTR normal” |
El mayor reto para la investigación de la terapia genética
de la FQ implica, por ejemplo, superar eficazmente estas barreras.
Hemos aprendido mucho de virus como los adenovirus, que han evolucionado
como medios eficaces de entrar en las células. Ciertamente,
los virus modificados han sido los portadores (o vectores) más
utilizados en la terapia genética para suministrar CFTR
normal. No obstante, hasta que resolvamos el problema de mantener
el gen introducido funcionando durante un período prolongado,
tendremos que suministrar complejos de terapia genética
a intervalos periódicos. La eficiencia del sistema inmunitario
(incluso en pacientes con FQ) para desarrollar una inmunidad con
el tiempo significa que actualmente no se pueden usar los virus
como portadores con este propósito. Además, recientemente
se ha informado de graves efectos negativos en ensayos de terapia
genética (ajenos a la FQ) que utilizaban virus. Dados estos
y otros inconvenientes de los virus, en la actualidad se están
aplicando mayores esfuerzos al desarrollo de medios no víricos
o sintéticos de suministrar el gen del CFTR. El principal
inconveniente de los métodos de suministro no vírico
es un relativa ineficacia, pero se están desarrollando
nuevos métodos, incluida la adición de pequeños
trozos de proteína que permiten que el complejo se introduzca
en la células epiteliales. Mediante estos y otros medios
estamos empezando a aumentar la eficacia del suministro y esperamos
inventar formulaciones efectivas en el futuro próximo.
Desarrollos recientes
| "...se
acaban de publicar resultados que confirman la reconstitución
parcial de la función del CFTR" |
Recientemente se ha informado en Estados Unidos de dos ensayos
de terapia genética. En uno de ellos, un ensayo de Fase
II, se administró un virus recombinante adeno-asociado
portador de CFTR a los senos maxilares de 23 pacientes con antrostomias
(una abertura del seno para su drenaje). Aunque el tratamiento
fue seguro y bien tolerado, la mayoría de las mediciones
finales no demostraron estadísticamente ningún cambio
significativo y resulta difícil concluir que la intervención
tubo un efecto positivo.
En el otro ensayo (Fase I), se usó una formulación
no viral de desarrollo propio que contenía nanopartículas
de ADN compactadas para suministrar CFTR a la nariz de doce pacientes.
No se observaron efectos secundarios mencionables y curiosamente,
al igual que en algunos ensayos nasales anteriores, se observó
una tendencia hacia la corrección del defecto en una parte
de los pacientes tratados. Se acaban de publicar resultados completos,
que confirman la reconstitución parcial de la función
del CFTR. Ahora se están llevando a cabo estudios adicionales
de esta interesante formulación.
Nuevos enfoques de la terapia genética de la FQ
| "Esta
ambiciosa iniciativa nos ha permitido combinar fuerzas
para evaluar o idear nuevos enfoques para la terapia genética
de la FQ” |
El Fideicomiso para la FQ ha establecido el Consorcio para la
Terapia Genética de la FQ en Reino Unido (UKCFGTC) que
combina los esfuerzos de investigación de tres centros
líderes en la terapia genética de la FQ, en la Universidad
de Oxford, Londres (Imperial College) y Universidad de Edimburgo,
con el objetivo expreso de desarrollar formulaciones eficaces
para la aplicación clínica. Esta ambiciosa iniciativa
nos ha permitido combinar fuerzas para evaluar o idear nuevos
enfoques para la terapia genética de la FQ. El objetivo
es iniciar los ensayos clínicos en 2006 y ya están
en marcha los ensayos pre-clínicos de varios agentes de
transferencia genética. Otros enfoques estudiados por el
UKCFGTC, algo más futuristas, se explican a continuación.
¿Cómo se puede conseguir la producción
de CFTR a largo plazo?
Como ya se ha indicado, la primera generación de vectores
de terapia genética sólo funcionó durante
un corto período. Por tanto, es necesario mejorar el diseño
de los vectores para conseguir un beneficio clínico a largo
plazo. Mi grupo de Edimburgo está desarrollando y ensayando
grandes vectores con mucho más gen CFTR natural que el
presente en los vectores convencionales, con la esperanza de conseguir
así una manifestación más sostenida (con
un mayor grado de especificidad de células y tejidos).
Actualmente estamos empezando a mejorar la eficacia del suministro
y planificamos el ensayo in vivo de estos vectores.
Un descubrimiento importante de los primeros ensayos de terapia
genética no-vírica fue que el ADN usado, de origen
bacteriano, era reconocido como extraño por las células
pulmonares y activaba un mecanismo de defensa especializado que
provocaba inflamación. Ahora comprendemos qué características
del ADN provocan este mecanismo. Para aplicación inmediata
los científicos del UKCFGTC en Oxford están desarrollando
pequeños vectores con secuencias genéticas de CFTR
mejoradas, diseñadas para generar CFTR de forma mantenida
y no inflamatoria.
Células madre
| "...los
espectaculares avances de la investigación en células
madre nos lleva a pensar que merece la pena seguir este
enfoque, aunque probablemente sea un objetivo a más
largo plazo” |
Una idea que se está investigando es la terapia basada
en células madre. Las células madre son células
progenitoras que se piensa que existen en la mayoría de
órganos, incluido el pulmón, y que se dividen cuando
son llamadas a sustituir células muertas o moribundas.
El objetivo es aislar y hacer crecer células madre de los
pulmones de paciente en el laboratorio, donde se les podría
insertar el gen de FQ normal. Las células corregidas se
podrían devolver al paciente, donde se colocarían
por sí mismas en la zona adecuada de las vías respiratorias.
Si pudiera conseguirse que un número suficiente de células
madre se asentara de este modo, podrían proporcionar un
suministro permanente de células epiteliales que generarían
CFTR normal y aliviarían la enfermedad. Actualmente no
sabemos cómo podríamos conseguirlo en la práctica,
pero los espectaculares recientes avances de la investigación
en células madre nos lleva a pensar que merece la pena
seguir este enfoque, aunque probablemente sea un objetivo a más
largo plazo" Estamos animados por el éxito de la terapia
basada en médula ósea, que se ha mostrado eficaz
en el tratamiento de bebes afectados de una condición fatal
conocida como SCID-X (inmunodeficiencia combinada grave ligada
al cromosoma X).
Electroporación
Como ya hemos visto, el suministro de ADN a las células
pulmonares es complicado. Una forma de suministrar la energía
para introducir el ADN en las células es un método
llamado electroporación, en el que se usan breves impulsos
eléctricos para realizar pequeños agujeros en las
células que permiten la entrada del ADN. En laboratorio
se ha aplicado durante años, pero ahora los investigadores
han demostrado que el método puede funcionar in vivo. El
reto es desarrollar un medio adecuadamente seguro y eficaz de
realizar procedimientos como la electroporación en los
pulmones de los pacientes. El UKCFGTC está investigando
si la electroporación es una forma factible de mejorar
el suministro de la terapia genética al pulmón.
Este es sólo uno de los distintos métodos físicos
de ayuda al suministro de genes evaluado por el UKCFGTC.
Reparación del gen defectuoso
| "...demuestran
que la tecnología trabaja como un primer paso necesario
hacia la mejora de su eficacia" |
En lugar de suministrar una copia plenamente operativa
del gen CFTR, últimamente se ha trabajado mucho en la reparación
del propio gen mutante. El concepto se basa en suministrar un
pequeño "parche" de ADN de CFTR normal, que podría
proporcionar una plantilla para que la maquinaria celular reparara
la parte mutada de un gen CFTR residente. Este método funciona
con distintos alcances en el laboratorio, pero el UKCFGTC y otros
científicos han observado que su eficacia en las células
epiteliales es inmensurablemente baja. Aunque el método
sigue siendo en principio atractivo, antes de volver a este enfoque
de la terapia genética de la FQ debería encontrarse
una clara demostración de que la eficacia sobre las células
destinatarias podría mejorar considerablemente.
Un enfoque paralelo del Dr. Engelhardt et alter, en Iowa, ha consistido
en corregir el mARN del CFTR en lugar del ADN (la célula
realiza una copia del mensaje o mARN del ADN de cada gen, que
después procesa para fabricar proteína). Aplicando
un procedimiento muy complejo pudieron corregir la mutación
F508del tanto en células como en ratones. Actualmente la
eficacia es demasiado baja para la aplicación clínica
in vivo. No obstante, puede encontrar aplicación clínica
como parte de una terapia basada en células madre.
Conclusión
| Son muchos
los que piensan que un tratamiento poliédrico,
que combine medicamentos y elementos de terapia genética,
tendrá éxito |
Convencer a las grandes empresas farmacéuticas
que inviertan enormes sumas en el desarrollo de terapias para
la FQ (que no deja de ser una enfermedad relativamente rara) resulta
difícil. Este estado "huérfano" de la
FQ comporta que la mayor parte del engorroso trabajo necesario
lo llevan a cabo grupos financiados por entes benéficos
o bien de ámbito académico. De todos modos, toda
la parafernalia de alta tecnología para el desarrollo de
medicamentos y terapia genética se pone entusiásticamente
al alcance del tratamiento de la FQ. La CFF estadounidense promueve
activamente la investigación exhaustiva para el descubrimiento
de nuevos medicamentos. Ya han aparecido algunos compuestos candidatos
con interesantes propiedades y se espera que se produzcan más
en un futuro próximo. Los medicamentos que movilizan la
F508del-CFTR de forma activa hacia la superficie de la célula
in vivo son esperados con ansiedad.
Por todas las razones mencionadas, la terapia genética
se ha demostrado más difícil de desarrollar de lo
que se pensaba inicialmente. Los últimos años, sin
embargo, la terapia genética ha conseguido notables éxitos
con otras enfermedades y una investigación más orientada,
como la realizada por el UKCFGTC, acelerará el progreso.
El mayor reto consiste en conseguir un suministro eficiente a
las células pulmonares, pero uno o más de los nuevos
métodos físicos que se están evaluando puede
ayudarnos a alcanzar el umbral de eficiencia necesario para obtener
beneficios clínicos.
Resulta imposible predecir si un tratamiento eficaz de la enfermedad
pulmonar de la FQ estará basado en medicamentos o genes:
ambos enfoques presentan ventajas y dificultades. Son muchos los
que piensan que un tratamiento poliédrico, que combine
medicamentos y elementos de terapia genética, tendrá
éxito.
Organizaciones como Cystic Fibrosis Worldwide y las sociedades
nacionales de la FQ tienen un papel importante en el fomento de
la coordinación multi-centro de los ensayos clínicos
que serán necesarios para acelerar la evaluación
de todas las nuevas terapias. También ofrecen valiosos
foros en los que los clínicos, científicos y pacientes
pueden encontrarse e intercambiar opiniones sobre cómo
avanzar en nuestro tratamiento de la FQ.
Reconocimientos
Debo dar las gracias al Fideicomiso de la FQ de Reino Unido
por apoyar mi investigación, así como a los colegas
de la comunidad investigadora sobre la FQ (especialmente los del
Consorcio para la Terapia Genética de la FQ de Reino Unido)
por nuestros valiosos intercambios de opiniones.
A. Christopher Boyd, Doctor en Fisiología
Consorcio para la Terapia Genética de la FQ de Reino Unido
Ciencias Médicas (Genética Médica)
Universidad de Edimburgo
Centro de Medicina Molecular
Hospital General del Oeste
Crewe Rd
Edinburgh
EH4 2XU, Reino Unido
Actualizado en enero de 2005
Notas del editor:
Si precisa una lista de las referencias de este artículo,
póngase en contacto con nosotros a través de editor@cfww.org
Los lectores interesados en información
adicional sobre ensayos concretos de medicamentos pueden consultar
las páginas web siguientes:
http://www.cff.org/research/cystic_fibrosis_foundation_therapeutics/
therapeutics_devl_network/
http://www.clinicaltrials.gov/show/NCT00016744)
http://www.cff.org/news/press_releases.cfm?ID=85