AVANCES EN INVESTIGACION:
Investigación Clínica
de la FQ:
 |
| André Cantin, M.D. |
Un Viaje con Destino
La fibrosis quística es una enfermedad crónica,
con frecuencia devastadora, en la cual la mayor parte de de
la morbilidad se encuentra asociada a enfermedad pulmonar.
A pesar de los principales problemas de salud que continúan
afligiendo a personas que tienen fibrosis quística,
existe un creciente número de jóvenes y no tan
jóvenes altamente productivos que están demostrando
al mundo que esta enfermedad no les impide necesariamente
el alcanzar su destino.
La meta de la investigación clínica
es la de asegurar que un día, todas las personas con
fibrosis quística hagan el viaje hacia su destino sin
preocuparse por las consecuencias de la fibrosis quística
en la salud.
La fibrosis quística es una enfermedad de tejidos
con estructuras tubulares revestidas por un epitelio que secreta
fluidos ricos en proteínas. Una de las proteínas
más importantes secretada en los fluidos de los tejidos
enfermos es la mucina. Los órganos que se encuentran
clásicamente comprometidos en la fibrosis quística
incluyen los senos paranasales, vías aéreas,
hígado, páncreas, tracto gastrointestinal y
sistema reproductivo. La causa de la fibrosis quística
fue identificada por el doctor Lap-Chee Tsui del Hospital
para Niños Enfermos de Toronto y sus colaboradores
en 1989. La fibrosis quística es causada por un defecto
genético único en el gen de la FQ localizado
en el cromosoma 7. El gen de la FQ codifica una proteína
conocida como reguladora de la conductancia transmembrana
de la fibrosis quística o CFTR (cystic fibrosis transmembrane
conductance regulator). La proteína CFTR normalmente
se inserta en la membrana de superficie de las células
epiteliales que revisten membranas mucosas. La función
de la CFTR es la de controlar el flujo de iones cargados negativamente
(aniones), sobre todo cloruro y bicarbonato. La regulación
de la circulación de iones a través de las membranas
mucosas desempeña un papel clave al determinar la viscosidad
del moco.
Han sido identificadas varias clases de mutaciones genéticas
en individuos que tienen fibrosis quística. Las mutaciones
genéticas asociadas con las formas más severas
de fibrosis quística son las que se encuentran con
más frecuencia en las clases I, II y III, mientras
que las mutaciones genéticas de las clases IV y V a
menudo se encuentran asociadas a manifestaciones clínicas
leves. Las mutaciones de clase I producen la ausencia de transcripción
del gen y por consiguiente la ausencia de proteína
CFTR. Las mutaciones de clase II representan las mutaciones
que se ven con más frecuencia en las fibrosis quísticas
del norte de Europa y Norteamérica e incluyen la deleción
de un aminoácido (mutación del codón
DF508). Esta mutación da por resultado una proteína
CFTR mal plegada que es degradada antes de que la mayor parte
de la proteína pueda desplazarse a la membrana mucosa.
Las mutaciones de clase III afectan la regulación de
la apertura y cierre del canal aniónico de la CFTR
mientras que las mutaciones de clase IV afectan la selectividad
iónica de este canal. Por último, la mutación
de clase V produce una proteína CFTR normal que es
fabricada en menores cantidades y se encuentra asociada a
una enfermedad más leve que a veces se manifiesta únicamente
por infertilidad en hombres.
"Las funciones
principales de la CFTR son las de secretar cloruro
"
Las funciones principales de la CFTR son las de secretar
cloruro, bicarbonato y posiblemente un tercer anión
orgánico conocido como glutatión. El glutatión
es una molécula relativamente grande al ser comparada
con otros iones y su característica principal es la
presencia de un grupo sulfhidrilo (SH) el cual le otorga su
propiedad antioxidante y le permite romper enlaces disulfuro.
El bicarbonato es un ión esencial para el mantenimiento
de un pH normal, y su ausencia se encuentra asociada a acidificación
de fluidos en la superficie de las membranas mucosas. Por
último, el transporte de cloruro controla la cantidad
de sales y agua en el fluido en la superficie de la membrana
mucosa.
La proteína más importante en la regulación
de la viscosidad del moco en la superficie de las membranas
mucosas es la mucina. La mucina es una proteína a la
cual se encuentra ligada una gran cantidad de azúcar.
La cantidad de agua que rodea los azúcares dentro de
la estructura de la mucina desempeña un papel clave
en la regulación de la viscosidad del moco. Además,
la mucina tiene muchos enlaces disulfuro que pueden aumentar
la viscosidad del moco. Por último, la viscosidad de
la mucina es altamente dependiente del pH y la acidificación
de las soluciones que contienen mucina produce un aumento
de la viscosidad. Por esta razón se piensa que las
principales funciones de la CFTR que son la regulación
de la secreción de sales, agua, glutatión y
bicarbonato pueden desempeñar papeles clave al determinar
las propiedades visco-elásticas de la mucina. No obstante,
es fundamental advertir que el moco en niños mayores
y adultos con fibrosis quística contiene muchas moléculas
diferentes a la mucina y que por lo tanto la modulación
de la viscosidad de la secreción de la vía aérea
por el agua, el glutatión y el pH puede no ser la misma
que la observada con mucina pura en el tubo de ensayo.
"
la enfermedad
pulmonar en la fibrosis quística es causada por un
grave defecto en la depuración de moco de las vías
aéreas."
Investigadores del laboratorio del doctor Jeffrey Wine en
California han determinado recientemente que las secreciones
ricas en mucina de las glándulas submucosas de las
vías aéreas parecen ser más viscosas
en ausencia de expresión de la CFTR. Es interesante
observar que las células que expresan las más
altas concentraciones de CFTR en las glándulas submucosas
son aquellas que secretan la mayor cantidad de agua. También
se encuentran células parecidas en menores cantidades
en la superficie de las membranas mucosas de las vías
aéreas y en otros tejidos secretores de moco. El grupo
del doctor Richard Boucher en Carolina del Norte ha demostrado
recientemente que el líquido en la superficie de las
vías aéreas en las cuales existe una deficiente
expresión de CFTR se halla notablemente deshidratado.
Esto se encuentra asociado a la formación de placas
de moco pegajoso y espeso que pueden ser identificadas en
las vías aéreas de individuos con fibrosis quística.
Basada en estas observaciones y en aquellas de muchos otros
investigadores en las últimas dos décadas, existe
una opinión, ahora ampliamente aceptada, de que la
enfermedad pulmonar en la fibrosis quística es causada
por un grave defecto en la depuración de moco de las
vías aéreas. Es probable que este defecto en
la depuración de moco esté además asociado
a defensas locales del huésped alteradas, todo lo cual
conduce a la acumulación y proliferación de
bacterias en la superficie de la vía aérea.
La presencia de bacterias desencadena rápidamente una
respuesta inflamatoria caracterizada por migración
de células blancas de la sangre conocidas como neutrófilos
a la superficie de la vía aérea. Los neutrófilos
de la vía aérea liberan productos tóxicos
en un intento de destruir a las bacterias; sin embargo, por
razones que no se comprenden con claridad, esta respuesta
inflamatoria no tiene éxito en destruir a las bacterias.
La respuesta inflamatoria se vuelve excesiva llevando a destrucción
tisular no solo por las bacterias sino también por
los productos de las mismas células blancas sanguíneas.
Uno de los principales productos perjudiciales liberado por
las células blancas es una enzima conocida como elastasa
que puede degradar los tejidos de la vía aérea,
aumentar la secreción de moco y atraer más células
blancas sanguíneas que producen daño. Además,
la elastasa denuda los receptores de las células blancas
sanguíneas y las proteínas de la superficie
de las bacterias produciendo una ingestión defectuosa
de bacterias por parte de las células blancas.
En estos últimos años, la investigación
clínica ha estado basada en la comprensión que
tenemos de la fisiopatología de la fibrosis quística
y ha producido cambios en nuestra práctica. Tres ejemplos
de cambios en nuestra práctica clínica que han
resultado directamente de la investigación clínica
en la fibrosis quística son el uso de antibióticos
aerosolizados, DNasa aerosolizada y el cuidado que ahora damos
a la prevención de la infección con ciertas
bacterias, sobre todo del complejo B. cepacia. Aunque estos
cambios en la práctica clínica claramente han
producido una mejora para muchas personas con fibrosis quística,
aún resta mucho por hacer. Se están estudiando
varias estrategias nuevas en programas de investigación
clínica.
"Las estrategias
terapéuticas que están siendo investigadas en
la actualidad
"
Las estrategias terapéuticas que están siendo
investigadas en la actualidad se dirigen a la fisiopatología
de la fibrosis quística bajo todos sus aspectos incluyendo
la corrección del gen anormal y la proteína
anormal, el mejoramiento del transporte de iones en la membrana
mucosa, el mejor tratamiento de la inflamación pulmonar,
la infección y destrucción tisular y por último
el reemplazo de los órganos que han fracasado a través
de transplante.
La corrección del gen anormal ha sido un área
de intensa investigación en los últimos 10 años.
Los principales problemas han ocurrido en 2 áreas relacionadas
del desarrollo de la terapia genética. Primero, la
transferencia del gen normal a las células enfermas
con frecuencia ha sido ineficiente y cuando fue mejorada la
eficiencia, los abordajes estuvieron asociados a una muy corta
duración de la expresión del gen normal. Esta
falta de expresión sostenida del gen estuvo asociada
con un segundo problema principal, el de la reacción
inflamatoria iniciada por el vector utilizado para transferir
el gen normal a los tejidos que afecta la FQ. La inflamación
asociada con ciertos tipos de vectores no solo reduce la duración
de la expresión del gen sino que además puede
poner en peligro la vida. Estos problemas sumamente importantes
han llevado recientemente a una reevaluación de todos
los protocolos clínicos de terapia genética
por parte de los investigadores, universidades y organismos
reguladores. Aunque han acontecido muchos cambios importantes
en los enfoques de la terapia genética para la fibrosis
quística, el campo aún es muy activo. Uno de
los progresos más prometedores que actualmente está
siendo investigado involucra a un vector de transferencia
conocido como virus adeno-asociado (VAA). El vector VAA parece
no producir enfermedad en humanos y no está asociado
a reacción inflamatoria pero transfiere efectivamente
los genes a las células epiteliales. Un estudio de
fase I en pacientes con FQ demostró que utilizando
este vector, el gen normal de la FQ puede ser llevado de forma
segura a las células epiteliales en los senos, y esto
produce un mejoramiento en la secreción de cloruro
por las células. Un estudio de aerosoles de fase I,
utilizando la misma estrategia, también demostró
que el tratamiento es bien tolerado y que, interesantemente,
el gen fue expresado por noventa días a la máxima
dosis utilizada en este estudio. La compañía
Targeted Genetics está trabajando actualmente con la
Fundación de Fibrosis Quística en los Estados
Unidos para investigar más sobre el desarrollo de esta
estrategia de terapia genética. Ha comenzado un estudio
de fase II en 36 pacientes para determinar el efecto de esta
terapia sobre la función pulmonar y la bacteriología
del esputo.
Otra estrategia dirigida al defecto genético que es
apropiada para aquellos pacientes con mutaciones de clase
I es el uso de drogas que permiten que ocurra la transcripción
del gen a pesar de la presencia de una mutación. Esta
estrategia solo es válida para el 10% de los pacientes
con fibrosis quística que tienen una mutación
genética que produce la falta de transcripción
del gen. Algunas poblaciones de pacientes con fibrosis quística
como la población de judíos Ashkenazi expresan
con una incidencia mucho mayor este tipo de mutación
genética y una de las estrategias prometedoras que
puede ayudar a estas personas es el uso de gentamicina aerosolizada.
Se ha demostrado que la administración tópica
de gentamicina en la superficie nasal corrige el transporte
de cloruro en los pacientes de fibrosis quística con
esta mutación de clase I. Actualmente, los ensayos
clínicos de esta estrategia continúan en Israel
y en la Universidad de Alabama.
Además de los desarrollos terapéuticos que
se dirigen al gen, ahora muchos grupos están estudiando
estrategias que se dirijan directamente a la proteína
CFTR. La mutación más común que lleva
a la fibrosis quística es la de clase II DF508 que
da por resultado una proteína con plegamiento insuficiente
que no le permite desplazarse a la superficie de la célula
en donde normalmente cumple sus funciones. La doctora Pamela
Zeitlin de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore ha demostrado
en los últimos años que es posible tratar a
las células epiteliales que contienen esta mutación
tan frecuente con drogas que permiten que la proteína
mal formada se desplace hacia su ubicación normal y
continúe al menos parte de su función normal.
La doctora Zeitlin ha terminado algunos ensayos clínicos
tempranos en pacientes con FQ y ha demostrado que el tratamiento
con 4-fenilbutirato de sodio es bien tolerado por los pacientes
y actualmente su grupo como así también un grupo
en la Universidad de Pennsylvania están investigando
la utilidad de esta droga en ensayos clínicos más
extensos.
Además de las estrategias que tienen por objetivo
movilizar a la proteína CFTR hacia la superficie de
la membrana, varios grupos están investigando la posibilidad
de utilizar otras drogas que puedan activar las pequeñas
cantidades de proteína CFTR que aún están
presentes en la membrana mucosa de pacientes con fibrosis
quística. La suposición lógica de esta
estrategia es que si se puede aumentar notablemente la función
de las pocas proteínas CFTR restantes, entonces las
manifestaciones de la fibrosis quística pueden ser
disminuidas. Ha sido demostrado que varias drogas incluyendo
el CPX (8-ciclopentil-1,3-dipropilxantina), la genisteína,
y una nueva clase de drogas conocidas como 7,8-Benzoflavonas
(alfa-Naftoflavonas) pueden activar directamente a la proteína
CFTR defectuosa, restaurando de este modo al menos parte de
sus propiedades de transportador de aniones. Investigadores
del Hospital de Niños de Filadelfia están analizando
una estrategia terapéutica utilizado genisteína
y 4-fenilbutirato de sodio en un intento por aumentar la cantidad
de proteína CFTR así como su función
en los pacientes con FQ.
Aunque la activación de la proteína CFTR defectuosa
puede resultar ser exitosa, varios investigadores han optado
por un enfoque alternativo en el cual los canales aniónicos
no relacionados a la CFTR son reclutados y activados utilizando
diferentes drogas nuevas. Existe una clase de proteínas
transportadoras de cloruro conocidas como canales de cloruro
calcio dependientes que pueden, si la teoría es correcta,
ser capaces de reemplazar la función deficiente de
la CFTR. Investigadores de la Universidad de Carolina del
Norte han desarrollado moléculas que estimulan estos
diversos canales de cloruro. Recientemente ha sido completado
un estudio clínico, utilizando una de estas moléculas
conocida como INS365, y ha demostrado que la droga es segura.
No obstante, la droga fue rápidamente degradada en
el pulmón y estos investigadores están ahora
llevando a cabo estudios clínicos con un derivado más
estable de esta misma clase de droga. Este nuevo derivado
es conocido como INS37217. Otros investigadores que trabajan
con la compañía conocida como MoliChem Medicines
Inc. están analizando la utilidad potencial de la Moi1901
también conocida como duramicina para intensificar
el transporte de cloruro a través del epitelio en la
fibrosis quística.
La investigación clínica también está
siendo dirigida para encontrar agentes y estrategias que mejorarán
la depuración de moco de las vías aéreas.
Un producto conocido como dextrán está siendo
desarrollado por investigadores en Canadá como un posible
modulador de las propiedades visco-elásticas del moco.
Se acaba de completar un ensayo de fase I de dextrán
aerosolizado en individuos normales en Toronto. Los estudios
en animales y el ensayo de fase I en individuos normales sugieren
que el producto es seguro y actualmente se está proyectando
un ensayo de fase II para evaluar la aerosolización
del dextrán en pacientes con fibrosis quística.
Un enfoque alternativo para mejorar la depuración mucociliar
es usar las tecnologías modernas aplicadas a técnicas
de fisioterapia. Concretamente, ha habido algunos desarrollos
con dispositivos de oscilación extratorácica
de alta frecuencia y los investigadores están analizando
ahora los beneficios potenciales de los chalecos de depuración
mucociliar solos o en combinación con terapia de inhalación.
Estos son ensayos multicéntricos que deberían
proporcionar información clara respecto a técnicas
de fisioterapia óptimas y más convenientes para
la depuración mucociliar en la fibrosis quística.
"Está
por terminarse un extenso ensayo sobre la vacuna contra Pseudomonas
aeruginosa
"
Se están investigando varias estrategias para lograr
una terapia anti-infecciosa y prevención más
efectivas. Está por terminarse un extenso ensayo sobre
la vacuna contra Pseudomonas aeruginosa en Europa y los resultados
deberían estar disponibles dentro de un año.
Además, uno de los estudios más interesantes
y prometedores, que está siendo llevado a cabo actualmente
tanto en Estados Unidos como en Europa, investiga la utilidad
potencial de los antibióticos macrólidos para
el tratamiento de la fibrosis quística en pacientes
colonizados crónicamente por Pseudomonas aeruginosa.
Los antibióticos macrólidos no son buenos antibióticos
para Pseudomonas aeruginosa según los estudios microbiológicos
tradicionales. Sin embargo, varios grupos de microbiología
han demostrado en los últimos años que los macrólidos
pueden afectar la expresión de genes importantes por
Pseudomonas aeruginosa y en efecto pueden desempeñar
un papel muy positivo en las enfermedades caracterizadas por
un lento crecimiento de estas bacterias en capas conocidas
como biopelículas (biofilms). Se están llevando
a cabo ensayos de fase III con macrólidos en pacientes
con fibrosis quística y los resultados deberían
estar disponibles antes de la próxima Conferencia Norteamericana
de Fibrosis Quística en 2002.
"
las defensas
naturales del huésped pueden mejorarse utilizando nuevas
terapias"
Además de las estrategias que utilizan antibióticos
para tratar la infección pulmonar, uno de los conceptos
más fascinantes y potencialmente interesantes es que
las defensas naturales del huésped pueden mejorarse
utilizando nuevas terapias. Por ejemplo, un producto normalmente
secretado por nuestras células blancas de la sangre
es el interferón-g (IFN-g). Sabemos que el IFN-g puede
aumentar la capacidad de las células blancas sanguíneas
de defendernos de varios organismos incluyendo virus y bacterias.
Ahora el IFN-g ha sido clonado y purificado y ha sido demostrado
que ayuda a ciertas poblaciones de pacientes que tienen infecciones
crónicas. Un estudio de investigación clínica
se encuentra ahora en progreso para examinar los beneficios
potenciales del tratamiento con IFN-g en la fibrosis quística.
Otra estrategia que intenta intensificar las defensas naturales
del huésped es el uso de a1-antitripsina la cual es
un inhibidor seguro y bien tolerado de la elastasa de las
células blancas. El aerosol de a1-antitripsina es limitado
por las grandes cantidades de proteína que deben ser
aerosolizadas para suprimir efectivamente toda la elastasa
pulmonar en pacientes con FQ. No obstante, PPL Therapeutics
y Bayer han formado recientemente una sociedad que ha permitido
la producción de grandes cantidades de a1-antitripsina
humana en leche de oveja. Esta técnica ha permitido
la producción de suficientes cantidades de proteína
para completar un ensayo multicéntrico de a1-antitripsina
aerosolizada en pacientes con FQ. Los resultados de estos
estudios están siendo cotejados y analizados actualmente
y deberían esta disponibles en los próximos
meses.
Otro inhibidor de la elastasa que ha sido desarrollado por
la doctora Eileen Remold y sus colegas en la Universidad de
Harvard es una proteína conocida como inhibidor de
la elastasa de monocitos y neutrófilos. Las pruebas
practicadas en tubos de ensayo y en animales han demostrado
una inhibición excelente de la elastasa y un buen perfil
de seguridad. Es probable que próximamente tengamos
mucha más información a cerca de la utilidad
potencial del inhibidor de la elastasa como estrategia terapéutica
en la enfermedad pulmonar de la fibrosis quística.
"
sin la
preocupación de que la fibrosis quística trastorne
su viaje."
En resumen, el descubrimiento del gen de la FQ y su proteína
ha llevado a un formidable mejoramiento de nuestra comprensión
de la fisiopatología de la fibrosis quística
sobre todo de cómo afecta al pulmón. Ahora estamos
viendo evidencia concreta de los beneficios de este mayor
conocimiento en forma de nuevas terapias que están
siendo investigadas en ensayos clínicos bien estructurados.
Está claro que no todas estas estrategias serán
exitosas pero también es claro que si no apoyamos activamente
a la investigación clínica en la fibrosis quística,
no se pueden desarrollar nuevas estrategias clínicas.
Creo que estamos logrando un progreso significativo en alcanzar
la meta que hemos establecido colectivamente. Esta meta es
asegurar que toda la gente viviendo con fibrosis quística
pueda alcanzar el destino que elijan sin la preocupación
de que la fibrosis quística trastorne su viaje.
André Cantin, M.D.
Profesor Titular
Sección de Neumonología
Departamento de Medicina
Universidad de Sherbrooke
QUEBEC
Canadá
Teléfono: 819-346-1110 x14881
Fax: 819-564-5377
Correo electrónico: acanti01@courrier.usherb.ca
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