RESEÑA DEL ENCUENTRO:
Medicina genómica:
Terapia génica para el milenio
Dra. Anne Rüdeberg
He participado del Encuentro sobre Terapia Génica
no sólo
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| Anne Rüdeberg |
por el inmenso placer de haber sido invitada por Barbara
Palys y Dieter Gruenert, sino también por el interés
profesional que tengo en Fibrosis Quística y otros
desórdenes genéticos. En lo personal, el atractivo
de este encuentro fue mayor, porque se celebró en Roma,
mi ciudad natal, de la que me fui hace 30 años. En
el corazón de Roma, a 50 metros de Los Pasos Españoles,
en el mismo centro de convenciones donde me solía reunir
con mis amigos de la escuela, me sentí, más
que nunca, como en casa: no sólo porque estaba en Roma,
sino también porque estaba en un encuentro sobre temas
específicos de la medicina y la ciencia.
Mi atención se centró principalmente en los
actuales conocimientos de la terapia génica, en sus
implicancias éticas y en las cuestiones socio-políticas.
Estas áreas se analizaron en sesiones en las que investigadores,
médicos, pacientes, miembros de grupos de ayuda familiar,
y profesionales en cuestiones sociopolíticas tuvieron
la oportunidad de intercambiar sus puntos de vista.
"...todavía
nos encontramos en una etapa experimental."
Antes de introducirnos en el complejo tema de las implicancias
éticas, nos pusimos al día con respecto a los
descubrimientos génicos, a los nuevos modelos animales
y a las herramientas para evaluar la terapia y el progreso
de la enfermedad. Uno de los debates más interesantes
que surgió fue el de la terapia génica somática
en fetos, que, desde mi punto de vista, constituye una manera
de terapia concreta y posible. Sin embargo, Charles Coutelle,
del Reino Unido, nos aclaró que todavía nos
encontramos en una etapa experimental. Las opiniones y las
polémicas en el campo de la terapia génica,
probablemente surjan de la ignorancia, la confusión
y las malas interpretaciones. Una información precisa
y una menor manipulación económica, política
y periodística ayudaría a los pacientes afectados.
"...a menudo
dan a entender que estas hipótesis ya se probaron."
Me sorprende la discrepancia entre la racionalidad de los
esfuerzos científicos para mejorar la terapia, por
un lado, y las cuestiones éticas, por otro. A pesar
de que las metodologías terapéuticas para la
cura y la prevención de enfermedades genéticas
aún se encuentran bajo hipótesis teóricas
y experimentales, los medios de comunicación (especialmente
la prensa y la televisión) a menudo dan a entender
que estas hipótesis ya se probaron. Esta situación
genera cuestionamientos éticos; y aunque los métodos
podrían ser bien recibidos, también, podrían
provocar polémicas debido a la falta de información
veraz. Tanto es así que sobre la base de información
incorrecta se han hecho acusaciones ridículas, tales
como "jugando a ser Dios", una deliberada manipulación
de la línea germinal y la creación de "diseñadores
de bebés". Cuando más informada esté
la gente, mejor entenderá las investigaciones que se
desarrollan y más transparente será el resultado
final. 
La complejidad de la hipótesis científica es
grande y las posibilidades teóricas son innumerables,
pero en la práctica, las soluciones son relativamente
escasas y, por lo general, muy astutas y tramposas. Los métodos
que finalmente se utilicen no sólo deberán ser
efectivos sino también seguros. Según la opinión
de muchos disertantes, en la actualidad la terapia génica
somática en fetos también se encuentra en etapa
puramente experimental, mediante la utilización de
modelos animales para determinar la elección de vectores,
las vías de administración y las enfermedades
candidatas. Es obvio que los diferentes modelos animales deben
pasar por pruebas para comprobar la real importancia sobre
cada enfermedad en particular.
La estrategia sobre la terapia génica experimental
requiere una mayor investigación en algunas áreas,
por ejemplo, en la terapia génica prenatal, por los
riesgos que ésta conlleva; además, existe la
posibilidad de que se modifique inadvertidamente la línea
germinal y, por supuesto, antes de que se aplique en seres
humanos se deben tener en cuenta todos los prerrequisitos
particulares.
Dorothy C. Werts, de los Estados Unidos de América,
se refirió a la influencia del Comité Ético
de la Organización del Genoma Humano (HUGO) en el campo
de la terapia génica. Este comité emitió
una declaración para detener el miedo en la sociedad.
Esta declaración fomenta la investigación en
la terapia somática celular; insta a la creación
de comités éticos nacionales en los lugares
donde aún no existen, en cuyos mandatos se incluya
a la terapia génica; reconoce la necesidad de vigilacia
continua de la situación; solicita que se divulguen
a los pacientes los conflictos de interés de los investigadores;
insta a la creación de esquemas de indemnización
para las personas que sufrieron algún daño a
causa de la investigación en la terapia génica;
y propone un debate sobre los posibles usos que se le pueda
dar en el futuro a la terapia génica orientada a la
perfección genética [enhancement] e intervenciones
de la línea germinal.
"Es necesario
que se brinde una información acabada acerca de los
beneficios y riesgos...."
Una vez que se haya comprobado la seguridad y la confiabilidad
del método génico terapéutico, será
hora de plantearnos otras cuestiones sobre este método
específico, con la ayuda de las autoridades sociales
y políticas de los países afectados. Entre estas
cuestiones se encuentran la relación costo-efectividad,
el acceso igualitario, y el screening genético y también
prenatal. Para que realmente exista prevención, la
terapia génica requiere de un apoyo médico universal
y de una amplia aceptación ética. Es necesario
que se brinde una información acabada acerca de los
beneficios y riesgos, no sólo a las familias con enfermedades
genéticas y a los profesionales de la salud que trabajan
con ellos, sino también a la gente en general.
"...el camino
para lograr nuestro objetivo estará lleno de obstáculos."
Dejé el congreso con la profunda convicción
de que las presentaciones y los debates habían transmitido
seguridad para que en el futuro se desarrolle este tipo especial
de terapia, por la cual se preservará la integridad
del genoma y se introducirán vectores integrantes seguros.
Los grandes esfuerzos en las investigaciones para el desarrollo
de las terapias génicas deben estar acompañados
de esfuerzos socio-políticos similares con el fin de
respetar y proteger los derechos de todas las partes afectadas.
Todos estos esfuerzos inspiran mucha esperanza, a pesar de
que sabemos que todavía necesitamos más tiempo
y que el camino para lograr nuestro objetivo estará
lleno de obstáculos.
Anne Rüdeberg,
Médico asesor de CFW
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This article was translated by Jorge Morales.
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