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TOPICO PSICOSOCIAL:
El Tratamiento de la Depresión
en Adultos con Fibrosis Quística
INTRODUCCIÓN
A partir del surgimiento de medicación antidepresiva
más segura
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Lynda L. Ison,
M. S.
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y más tolerable han aumentado las opciones de tratamiento
para los individuos con fibrosis quística (FQ). Debido
a la falta de estudios o publicaciones sobre el uso de un
tratamiento farmacológico para la depresión
y la ansiedad en personas con FQ, he investigado el tema y
presentado este trabajo en el Congreso Norteamericano de Fibrosis
Quística [1] del año pasado. El mismo ha provocado
gran interés entre colegas y pacientes y el grupo editorial
de IACFA me ha solicitado la publicación de una reseña.
El artículo a continuación se concentrará
en el tratamiento de la depresión no complicada. Debido
a que la presentación se realizó específicamente
sobre psicotrópicos, se cubrirán mayormente
los tratamientos farmacológicos.
"Creo que
la terapia es esencial en el tratamiento de la depresión
"
En el artículo se ha incluido una sección acerca
de los tratamientos psicosociales, ya que creo que la terapia
es esencial en el tratamiento de la depresión pero
no utilizada en su totalidad con frecuencia debido a la disponibilidad
de un especialista o la preferencia del paciente. Existen
otros tratamientos (por ej.: terapia electroconvulsiva, TEC,
tipos de medicación adicional como medicamentos estimulantes,
terapias alternativas) que no fueron considerados por cuestiones
de espacio. El objeto del artículo es brindar una reseña
general de los tratamientos farmacológicos y psicosociales
más comúnmente utilizados. Se brindarán
consideraciones especiales para el uso de dichos tratamientos
en individuos con FQ.
ANTECEDENTES
Durante años se ha prestado mucha atención al
funcionamiento psicológico de los individuos con enfermedades
crónicas. Los primeros estudios de adolescentes y adultos
jóvenes con fibrosis quística mostraban que
los índices de depresión eran más altos
que aquellos de los individuos sin una enfermedad crónica
[2, 3]. Estos estudios más antiguos estaban llenos
de problemas metodológicos incluyendo números
pequeños de participantes y proporciones más
grandes de individuos con enfermedad avanzada.
Para aumentar nuestra comprensión de ajuste en adultos
con FQ, Anderson y sus colegas [4] condujeron un estudio de
34 adultos con FQ (entre 18 y 49 años). Los participantes
en el estudio completaron medidas psicológicas de autoinforme
incluyendo instrumentos específicos de la depresión.
Dichos investigadores concluyeron que los individuos con FQ
tenían niveles de depresión similares a los
de la población de adultos sin enfermedades crónicas.
A pesar de que este estudio no debería generalizar
a la población total de adultos con FQ debido al limitado
número de participantes, región geográfica
restringida y uso de la metodología de autoinforme,
los resultados son prometedores y consistentes con otros estudios
pequeños de adultos jóvenes [5, 6, 7, 8, 9,
10].
DIAGNÓSTICO
DE DESÓRDENES DEPRESIVOS
A pesar de estos descubrimientos favorables, tanto los clínicos
como los adultos con fibrosis quística son concientes
de que muchos individuos con FQ sufren de depresión.
Estas dificultades pueden ser ligeros y temporarios ataques
de sentimientos depresivos en respuesta a los cambios en los
eventos de la vida de la enfermedad o la no enfermedad. Por
otro lado, los síntomas pueden ser severamente debilitantes
y crónicos.
La depresión se diagnostica por medio de una entrevista
con un psicólogo, psiquiátra o trabajador social
clínico. Existen otros especialistas del cuidado de
la salud que también pueden estar entrenados para diagnosticar
depresión. Un episodio depresivo importante, según
el Manual de Estadística y Diagnóstico-Cuarta
Edición-Revisión de Texto (MED-IV-RT) [11],
causa un estado de ánimo deprimido o pérdida
de interés en actividades placenteras durante la mayor
parte del tiempo sobre un período de dos semanas o
más.
"
un
cambio en el funcionamiento normal
"
La depresión también implica una constelación
variable de síntomas incluyendo fatiga o pérdida
de energía, cambio de peso o apetito, sueño
excesivo o dificultad para dormir, agitación aumentada
o actividad conductual reducida, baja autoestima o culpa,
pensamiento o concentración deteriorada e ideas suicidas.
Mientras que todos experimentamos algunos de estos síntomas
de vez en cuando, en la depresión clínica los
síntomas representan un cambio en el funcionamiento
normal que causa angustia o deterioro social. Este cambio
en el funcionamiento puede ser más difícil de
determinar cuando la depresión ha sido sufrida por
un período de tiempo con la superposición de
una enfermedad física progresiva.
Diferenciar los síntomas físicos de depresión
(ej.: fatiga, cambio en el apetito) de los cambios de la enfermedad
física puede ser difícil. Para superar estas
dificultades, el diagnóstico no debe basarse únicamente
en los síntomas físicos de la depresión,
a pesar de que se entiende que los síntomas corporales
también formarán parte de la depresión
en los individuos con una enfermedad crónica. Además,
es más útil revisar el impacto de todos los
factores psicológicos, sociales y físicos sobre
la calidad de vida del individuo que la identificación
de los síntomas. Es decir, si dicha experiencia no
es una reacción temporaria a ajustar los cambios de
la vida, entonces se debe observar de qué manera impacta
la experimentación de estos síntomas el desenvolvimiento
en la escuela o el trabajo, la socialización con los
pares, las relaciones familiares, la motivación hacia
el tratamiento y la forma en que se lleva la enfermedad crónica
en el día a día.
ESTRATEGIAS PARA EL TRATAMIENTO
"
esto
deja percibir que no son fuertes para enfrentar la enfermedad."
En mi trabajo con adultos con fibrosis quística, generalmente
recibo varias reacciones diferentes a la sugerencia de iniciar
una consulta de asesoramiento o medicación para tratar
la depresión. Algunos individuos se sienten aliviados
al enterarse que existen tratamientos viables que podrían
terminar su sufrimiento. Otros individuos son más reacios
a comenzar un tratamiento, dejando percibir que no son fuertes
para enfrentar la enfermedad. Mucha gente, también,
tiene prejuicios sobre el tipo de persona que recibe tratamiento
psicológico. Nuestra tarea, entonces, es descubrir
las creencias de los individuos sobre la depresión
y su tratamiento y aclarar los conceptos erróneos.
La depresión afecta a los individuos de todas las
clases sociales, etnias y razas, y regiones geográficas.
La depresión no es una debilidad o una falta de buen
humor. Existe evidencia de un fuerte componente genético
que hace a algunos individuos más vulnerables a los
desórdenes anímicos [12]. La causa de la depresión
todavía no se ha determinado y se da muy probablemente
debido a una combinación de factores psicológicos
y biológicos [13].
Estrategias Psicoterapéuticas
"...la asesoría
debe ser una consideración inicial en el tratamiento."
Idealmente, el grupo de FQ incluye un proveedor psicosocial
(por ej.: trabajador social, psicólogo, psiquiatra,
terapeuta de familia, enfermera con práctica médica)
que está preparado para evaluar y tratar los desórdenes
depresivos. Más típicamente, los médicos
de FQ evalúan en principio los síntomas depresivos
y luego derivan a sus colegas psiquiatras fuera del grupo
de ser necesario. Sin tener en cuenta qué enfoque se
utiliza, se necesita una evaluación comprehensiva y
la psicoterapia o asesoría debe ser una consideración
inicial en el tratamiento. 
"
la
comprensión del impacto del tratamiento de FQ sobre
la vida cotidiana del paciente es esencial
"
El tratamiento de la depresión en individuos que padecen
una enfermedad crónica no debe diferir significativamente
del tratamiento dado a los individuos sin una enfermedad crónica.
Sin embargo, ciertas consideraciones son de importancia. El
médico clínico debe tener experiencia en tratar
la depresión y también en comprender la fibrosis
quística y los temas relacionados con la adaptación
a una enfermedad crónica. Debido a que los síntomas
depresivos y el funcionamiento físico interactúan,
se deberá monitorear el progreso para ambos procesos.
Además, la comprensión del impacto del tratamiento
de FQ sobre la vida cotidiana del paciente es esencial.
Los tratamientos psicológicos difieren en relación
a las teorías adoptadas detrás del tratamiento.
Las terapias cognitivo-conductuales se enfocan en la influencia
de modelos de pensamiento negativo y el comportamiento sobre
el estado de ánimo. La terapia psicodinámica
se enfoca en la resolución de conflictos internos que
emanan con frecuencia de relaciones pasadas y presentes. El
punto central de la psicoterapia interpersonal está
conformado por las dificultades que involucran las relaciones
y/o la pérdida. Las terapias familiares intentan alterar
las interacciones negativas dentro del sistema familiar, lo
que puede mantener y contribuir a la depresión en el
paciente identificado. Muchos terapeutas no adhieren a una
única teoría sino que emplean diferentes perspectivas
y técnicas hechas a medida para las causas sospechadas
del estado depresivo de un individuo.
Existe literatura bien fundamentada que está a favor
de la eficacia de la terapia cognitivo-conductual en el tratamiento
de la depresión [14]. La psicoterapia interpersonal
también ha dado resultados prometedores[15, 16, 17,
18]. Las terapias psicodinámicas y las terapias familiares,
hasta la fecha, no han sido evaluadas adecuadamente en estudios
controlados; por lo tanto, las comparaciones son difíciles.
En el estudio multicéntrico más extenso sobre
la depresión realizado en los Estados Unidos, el Programa
de Investigación en Colaboración sobre el Tratamiento
de la Depresión (PICTD) del Instituto Nacional de Salud
Mental, se compararon los siguientes tratamientos: la terapia
cognitiva (TC) [19], la psicoterapia interpersonal (PTI),
la imipramina (antidepresivo tricíclico estándar)
y un grupo de control placebo sin tratamiento. En general,
no hubo diferencias entre los 3 grupos de tratamiento con
respecto al funcionamiento general de los pacientes y el nivel
de síntomas depresivos al final del tratamiento [20].
Aquellos del grupo de medicación respondieron más
rápidamente que los dos grupos de terapia, pero estas
diferencias disminuyeron cuando los pacientes fueron reevaluados
a las 16 semanas [21]. Volver a analizar los datos indicó
que entre aquellos pacientes que estaban deprimidos más
gravemente al inicio del tratamiento, la PTI y la imipramina
fueron superiores a la TC y el placebo. En el caso de depresión
severa y dificultades excesivas en el funcionamiento de la
vida cotidiana, el tratamiento con imipramina produjo los
mejores resultados [22].
Estrategias Psicofarmacológicas
Los tratamientos biológicos para la depresión
han avanzado notoriamente en la última década.
Los modelos biológicos anteriores sugerían una
deficiencia de los neurotransmisores (los químicos
que modifican o causan la transmisión por los nervios
en el cerebro), es decir, la serotonina y la norepinefrina,
conducían al desarrollo de la depresión [23].
A pesar de que la investigación actual también
implica sistemas de serotonina y norepinefrina en la patofisiología
de la depresión, su rol no es mayormente directo pero
sí actúa debido a una cascada de influencias
[24]. Heay y McMonagle [25] propusieron una teoría
que relaciona diferentes dominios del funcionamiento afectado
por la serotonina, la norepinefrina y la dopamina. Los autores
sostuvieron que las medicaciones que afectan la norepinefrina
influyen sobre los niveles de energía e interés,
aquellos que afectan la serotonina influencian el control
de los impulsos y aquellos que afectan la dopamina influencian
el vigor. También existe superposición en los
dominios afectados (es decir, los 3 están relacionados
con el estado de ánimo, la emoción y la función
cognitiva, mientras que la serotonina y la norepinefrina están
relacionadas con la ansiedad y la irritabilidad). La superposición
en el efecto de los neutransmisores a través de los
dominios de funcionamiento podrían explicar por qué
las medicaciones antidepresivas tienen efectos secundarios
contraproducentes, como la dificultad para conciliar el sueño.
"
los
agentes antidepresivos anteriores tenían efectos adversos
en el estado físico de FQ
"
La aparición de medicaciones conocidas como inhibidores
selectivos para la recaptación de serotonina (ISRS:
por ej. fluoxetina, sertralina, paroxetina, fluvoxamina, citalopram)
ha aumentado de forma radical el tratamiento de la depresión
en FQ, ya que los agentes antidepresivos anteriores tenían
efectos adversos en el estado físico de FQ o en el
tratamiento específico de FQ [1]. Una de las clases
de medicaciones más antiguas, los antidepresivos tricíclicos
(ATC; ver Tabla 1), era problemática debido a su alta
propensión a los efectos anticolinérgicos (principalmente
el secado de las secreciones). Las secreciones en los pulmones
podrían ser aún más difíciles
de limpiar y los problemas de constipación podrían
llevar a complicaciones intestinales. Aparte de estos efectos
secundarios, el uso de tricíclicos ha disminuido en
la población general por su potencial de inducir irregularidades
cardíacas.
Tabla 1: Opciones menos favorables de
antidepresivos en individuos con FQ
(Información obtenida de Ison, 2000)
|
Antidepresivos Tricíclicos
|
Inhibidores de la Monoamina Oxidasa
|
Amitriptilina (Elavil, Lentizol)Amoxapina (Ascendin)Clomipramina
(Anafranil)Desipramina (Norpramin, Pertofrane)Doxepina
(Adapin, Sinequan)Imipramina (Tofranil-PM)Maprotilina
(Ludiomil)Nortriptilina (Allegron, Aventyl, Pamelor)Protriptilina
(Concordin, Vivactil)Trimipramina (Surmontil)
|
ClorgilinaIsocarboxazida (Enerzer, Marplan)Pargilina
(Eudatine, Eutonyl, Tenalin)Fenelzina (Fenelzin, Kalgan,
Nardil, Monofen, Nardelzine, Sternerval)(-)-Selegilina
(Eldepryl, Jumex, Movergan)Tranilcipromina (Parnate,
Siotan, Transamin, Transapin, Tylciprine)
|
Otra clase de agentes más antiguos,
los inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO, ver Tabla 1),
fue problemática en pacientes con FQ debido al potencial
de cambios peligrosos en la presión sanguínea,
seguido por los lineamientos restrictivos relativos a la dieta
y la medicación. Los inhibidores reversibles de monoaminooxidasa
A (IRMA, por ej.: moclobemida) están siendo utilizados
en países europeos y está bajo aplicación
de la FDA en los EEUU. Estas medicaciones no requieren el
mismo nivel de restricciones dietarias, pero pueden no tener
el mismo nivel de eficacia para el tratamiento de la depresión
refractaria o atípica [26].
Debido a que los ISRS (drogas del tipo Prozac) fueron desarrollados,
se han inventado nuevos antidepresivos que tienen como meta
los sistemas serotonérgico y noradrenérgico
(por ej.: mirtazapina, nefazadona, venlafaxina). Más
dominios de funcionamiento (ej.: excitación y motivación)
pueden ser afectados teóricamente debido a esta propiedad.
También se han diseñado medicaciones que son
selectivas para el sistema noradrenérgico (ej.: reboxetina,
una droga usada en toda Europa y el Reino Unido pero que la
FDA no aprobó su uso en Estados Unidos). Un antidepresivo
diferente a los demás, el bupropión, afecta
los sistemas dopaminérgico y noradrenérgico.
Debido a los dominios afectados por el bupropión, se
piensa que la medicación "intensifica el vigor".
Los antidepresivos más nuevos son prometedores en el
sentido de que llegan a los mismos neurotransmisores que los
agentes más antiguos pero sin los mismos efectos colaterales
preocupantes[27, 28].
No se han publicado estudios sobre la efectividad clínica
de las medicaciones antidepresivas en pacientes con FQ. Sin
embargo, una publicación con estudios de pacientes
con una gama de otras enfermedades físicas (enfermedad
pulmonar obstructiva crónica, diabetes) concluyó
que los pacientes recetados con medicación antidepresiva
tenían más posibilidades de progresar que aquellos
pacientes recetados con pastillas de placebo o bajo ningún
tratamiento [29]. La mayoría de los estudios de personas
de la población general no han mostrado diferencias
significativas en la eficacia clínica de los antidepresivos
disponibles [30].
Debido a que no ha habido mayor diferencia demostrada en
la eficacia entre las opciones de antidepresivos para pacientes
con FQ, la elección de la medicación está
determinada generalmente por el perfil de los síntomas
psicológicos y de comportamiento, los potenciales efectos
adversos de los medicamentos, la respuesta psicotrópica
anterior a la medicación, el costo de la droga y consideraciones
de adherencia al tratamiento.
Por ejemplo, si un paciente es depresivo y ansioso con dificultades
para conciliar el sueño, una medicación menos
estimulante podría garantizarse. En esta situación,
un evento adverso (ej.: la sedación) podría
utilizarse terapéuticamente. Se podría suministrar
una dosis nocturna de un antidepresivo sedante (ej.: trazadona,
mirtazapina) además de un antidepresivo no estimulante
(ej.: paroxetina, citalopram). Debido a que individuos con
perfiles sintomáticos similares pueden responder de
manera diferente a la misma medicación, los médicos
podrían cambiar la medicación o agregar una
medicación adicional para hallar el régimen
de tratamiento más efectivo para un paciente particular.
Se necesita un prueba apropiada de la medicación (generalmente
4 semanas), porque dichas medicaciones pueden llevar 2 o más
semanas para demostrar un efecto en los sistemas depresivos
[32]. Si el paciente y/o el médico decide/n discontinuar
una medicación luego de este tiempo, se prefiere que
la misma se vaya disminuyendo lentamente a que se corte abruptamente,
ya que podría traer aparejado efectos adversos [33].
Además, puede darse una condición llamada "síndrome
de serotonina" si se administran los IMAO mientras todavía
haya niveles de agentes serotonérgicos o noradrenérgicos.
Esta reacción potencialmente fatal puede implicar
fiebre, rigidez muscular, hipotensión, convulsiones
y coma [23]. Se requiere un período de lavaje de 2
a 6 semanas (dependiendo de la droga) antes de comenzar con
un IMAO luego de haber suspendido la administración
de uno de dichos agentes o antes de iniciar un agente serotonérgico
o noradrenérgico luego de discontinuar un IMAO [26].
"Los medicamentos
antidepresivos pueden causar efectos colaterales desagradables
"
Los medicamentos antidepresivos pueden causar efectos colaterales
desagradables tales como náuseas e inquietud (ver Tabla
2), muchos de los cuales desaparecen o disminuyen con el tiempo
[34].
Los efectos secundarios pueden manejarse generalmente con
métodos de tratamiento como la disminución de
la dosis, el cambio de horario de la administración,
el cambio a otro antidepresivo, el agregado de una medicación
o el uso de estrategias conductuales [35]. Debido a que los
antidepresivos pueden interactuar con otras medicaciones [32]
y los tratamientos de FQ pueden cambiar con bastante frecuencia,
los especialistas en FQ tienen la necesidad de estar al tanto
del uso concurrente de psicotrópicos. Es importante
realizar un seguimiento consistente para monitorear los efectos
de la medicación. Muchos individuos que comienzan a
tomar antidepresivos suspenden su medicación en las
primeras semanas de tratamiento por los efectos desagradables,
o por no percibir beneficio con el tratamiento o mejoras en
los síntomas [36]. La comunicación con el médico
que brinda el tratamiento es importante para superar estos
temas.
"
se
preocupan frecuentemente por agregar una medicación
más
"
Los adultos con los que yo trabajo se preocupan frecuentemente
al agregar una medicación más a su ya intensivo
régimen de tratamiento. Dicha preocupación debe
equilibrarse con el impacto de la depresión sobre el
funcionamiento físico y psicológico general.
Los pacientes también se preocupan por el tema de que
los antidepresivos los puedan llevar a una dependencia psicológica
o física ("adicción"). Los antidepresivos
difieren de la clase de medicación utilizada para tratar
la ansiedad, las benzodiazepinas (por ej.: alprazolam, clonazepam),
que pueden llevar a la dependencia en algunos pacientes [37].
Para las personas preocupadas acerca de usar benzodiazepinas,
las buenas noticias dicen que muchos antidepresivos también
son efectivos en el tratamiento de la ansiedad [38].
Tabla 2: Efectos secundarios de los antidepresivos más
comúnmente recetados a pacientes con FQ. (Información
obtenida de Gumnick & Nemeroff, 2000)
(Información obtenida de Gumnick & Nemeroff, 2000)
Clases de
Drogas
|
Eventos a
dversos
comunes
|
Eventos Raros/ Otras Preocupaciones
|
|
Agentes ISRS Citalopram (Celexa)
Fluoxetina (Prozac, Fluctin) Fluvoxamina (Luvox) Paroxetina
(Paxil, Seroxat) Sertralina (Zoloft, Lustral)
|
Náusea, dolor de cabeza,
insomnio, nerviosismo/
agitación,
disfunción sexual
|
Interacciones medicamentosas,
síndrome de serotonina, síndrome de discontinuación,
efectos secundarios raros: síntomas extrapiramidales
tales como akatisia, lactación no puerperal,
disminución del umbral de convulsiones
|
Venlafaxina
(Effexor) |
Náusea, anorexia,
insomnio,
nerviosismo, astenia, transpiración, constipación,
boca seca, mareos, temblor, visión borrosa (dosis
más altas: náusea, hipertensión
diastólica, disfunción sexual, somnolencia,
transpiración) |
Aumento dosis-dependiente
en la presión sanguínea, actividad cardíaca,
colesterol sérico |
| Nefazadona (Serzone)
yTrazodona (Desryl, Molipaxin) |
Náusea, somnolencia,
boca seca, mareos, astenia, constipación, hipotensión
ortostática (trazodona) |
Priapismo ("erección
dolorosa," trazadona), interacciones medicamentosas
(nefazadona, por ej., alprazolam) |
| Mirtazapina (Remeron)Mianserina
(Bolvidon) |
Sedación, fatiga,
aumento del apetito, aumento de peso |
Priapismo ("erección
dolorosa," trazadona), interacciones medicamentosas
(nefazadona, por ej., alprazolam) |
| Bupropión LI
o LC (Wellbutrin, Zyban) |
Ansiedad, agitación,
insomnio |
Neutropenia transitoria
(extremadamente raro: neutropenia severa), elevación
transitoria de las enzimas del hígado, colesterol
sérico elevado |
| Reboxetina (Vestra,
Edronax) |
Boca seca, dolor de
cabeza, náusea, transpiración, constipación,
hipotensión |
Aumento del riesgo
de convulsiones (comparable a otros antidepresivos en
forma de liberación controlada, LC).Disponibilidad
limitada de estudios |
| Moclobemida
(Aurorix, Manorix) |
Pérdida
del apetito, insomnio, náusea |
Posibles
reacciones de tiramina pero a un riesgo más bajo
que con los IMAO no selectivos, irreversible; síndrome
de serotonina |
Los pacientes generalmente se preguntan cuán largo
debe ser el tratamiento. Para algunos pacientes, la depresión
es crónica o recurrente,
lo que lleva a un tratamiento de por vida con medicación
antidepresiva. Otros pueden intentar estar sin medicación
4 - 5 meses después de que la medicación haya
mostrado alguna respuesta [32]. Este tema y otras preocupaciones
deberán discutirse con el médico del tratamiento.
CONCLUSIONES
"
la
depresión puede ser una respuesta normal a vivir con
una enfermedad crónica."
La decisión de tratar la depresión en los adultos
con fibrosis quística no siempre es directa. El diagnóstico
y el tratamiento de la depresión en el contexto de
una enfermedad física es complejo. Es más, la
depresión puede ser una respuesta normal a vivir con
una enfermedad crónica. Estos temas deben ser evaluados
contra la severidad y la cronicidad de los síntomas
y su impacto negativo en la vida cotidiana. Existe una alta
probabilidad de que la depresión sea subdiagnosticada
y subtratada, más que sobretratada, en pacientes con
una enfermedad física [39, 40, 41]. Espero que esta
reseña brinde información que pueda guiar y
colaborar con la toma de decisiones entre los pacientes y
los proveedores de salud cuando se sospeche de depresión.
Lynda L. Ison, M. S.
Psychological Associate/Doctoral Candidate
University of Kentucky Medical Center
Lexington, Kentucky, USA
Notas de la Editora: Para obtener
una copia de las referencias, por favor contáctese
con nosotros a: editor@cfww.org
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artículo.
This article was translated by Maria Alejandra
Funes. For more information on translation fees and availability
contact: alefunes@sympatico.ca
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