Mejore la calidad del aire en su hogar para respirar mejor
Por Stacey Lloyd
Vivir con Fibrosis Quística significa una interminable lucha tendiente a mantener permeables las vías aéreas para respirar mejor. Los medicamentos, las técnicas y los dispositivos de depuración de las vías aéreas proporcionan alivio temporal, pero hay otras cosas que usted puede hacer para mejorar su respiración, tales como reducir los irritantes respiratorios en su hogar.
El hogar tiene docenas de irritantes del tracto respiratorio que pueden causar una excesiva dificultad respiratoria. Con tan sólo unos pocos cambios en su hogar, la forma en que vive y los objetos que utiliza, puede mejorar drásticamente su respiración.
Evite el uso de aerosoles
Los aerosoles pueden causar dificultad respiratoria en personas con Fibrosis Quística. Los aerosoles incorporan químicos fuertes al aire que irritan las vías aéreas y los pulmones. Estos químicos se adhieren a las partículas de polvo en el aire y son inhalados hacia el tracto respiratorio. Esto sobrecarga al sistema ciliar que reviste las vías aéreas, el cual ya está intentando eliminar el exceso de mucosidad en el tracto respiratorio. Por consiguiente, es mejor evitar el uso de aerosoles. En su lugar, substituya los aerosoles con otros productos que no propaguen químicos hacia el aire.
Muchos productos, como los limpiadores domésticos, tienen alternativas para el aerosol. Los paños de limpieza, por ejemplo, pueden ser utilizados en lugar de los pulverizadores. Si usted tiene que utilizar aerosoles, hágalo en un momento en el que el miembro de su familia con Fibrosis Quística no este presente. Abra las ventanas para que salga el aire de la habitación donde fue utilizado el aerosol.
Quite el polvo y aspire con frecuencia
Las alfombras acumulan la mayoría del polvo transportado por el aire. A medida que el polvo se deposita y acumula en la alfombra, el número de ácaros se multiplica. Cuando se camina sobre la alfombra, el polvo, las fibras de la alfombra, los ácaros y parte de sus cuerpos y excrementos, se levantan al aire desde donde se inhalan y causan dificultad respiratoria.
Quite el polvo y aspire tres veces por semana para disminuir la cantidad de partículas en el aire. Es mejor utilizar una aspiradora con filtro de aire de alta eficiencia para partículas, puesto que reducen la cantidad de partículas que reingresan al aire. Cuando quite el polvo, utilice un paño húmedo para retener la suciedad; un paño seco sólo cambiará el polvo de lugar.
Si la persona con Fibrosis Quística debe quitar el polvo o aspirar, puede utilizar una máscara antipolvo para reducir la inhalación de partículas. Mantenga los pequeños objetos, como los adornos, en cajones o armarios pequeños para minimizar la tarea de limpieza.
Utilice extractores de aire cuando cocine
Cualquier tipo de grasa o de aceite recalentado puede causar humo nocivo, que contiene moléculas que provocan irritación respiratoria al ser liberado en el aire. Cuando el aceite es calentado, se forman burbujas y se rompen en el aire liberando los irritantes nocivos. Estos tipos de irritantes respiratorios agravan especialmente a las personas con Fibrosis Quística. Siempre encienda su extractor de aire cuando cocine. Si es posible, el miembro de la familia con Fibrosis Quística debería permanecer afuera de la cocina durante la preparación de los alimentos.
Limpie o reemplace su cortina de baño
La ducha crea un medio húmedo, que favorece el crecimiento de los agentes contaminantes biológicos. Con cada ducha, las bacterias y hongos se acumulan y crecen sobre la cortina de baño. Durante la ducha, las esporas de los hongos pueden pasar al aire desde donde se pueden inhalar y agravar el tracto respiratorio. Controle la presencia de hongos en su cortina de baño al menos una vez por semana. Si advierte que se están comenzando a formar áreas negras, reemplácela o quítela y restriéguela con un limpiador doméstico, enjuague cuidadosamente y extiéndala para que se seque.
Controle sus plantas
Evite el riego excesivo de sus plantas y vigile el crecimiento de hongos sobre la superficie del suelo. Si aparecen hongos (pelusa blanca), vuelva a sembrar las plantas en tierra limpia o trasládelas al aire libre. Las esporas pueden pasar al aire y ser inhaladas, ocasionando dificultad respiratoria. Cuando vuelva a sembrar, asegúrese de hacerlo en el exterior y de quitar toda la tierra que tenga crecimiento de hongos.
Lave o reemplace las cortinas con mamparas
Las cortinas, como las alfombras, son los principales imanes para el polvo. Cada vez que las cortinas se abren y se cierran, el polvo se libera al aire desde donde puede ser inhalado y causar irritación del tracto respiratorio. Si es factible, reemplace las cortinas con persianas o mamparas de plástico u otros materiales lavables para permitir la limpieza con facilidad. Si tiene que utilizar cortinas, lávelas semanalmente en agua caliente. Semanalmente se debería quitar el polvo de las mamparas y persianas con un paño húmedo. Para una rápida y fácil limpieza de las mamparas, ciérrelas en una dirección, enjuague; luego ciérrelas en la otra dirección y enjuague.
Evite la utilización de calefactores
El kerosén y los calefactores producen dióxido de nitrógeno que puede irritar sus ojos, nariz, y garganta y causar dificultades respiratorias, especialmente en personas con Fibrosis Quística. Si utiliza kerosén o calefactores, asegúrese de mantenerlos regulados de acuerdo con las instrucciones del fabricante y de abrir una ventana o encender un extractor de aire para ventilar cualquier emisión de gas. Para seguridad, instale un detector de monóxido de carbono.
Reemplace las alfombras viejas
Las alfombras probablemente son el peor objeto doméstico en el hogar de las personas con Fibrosis Quística porque acumulan partículas y las distribuyen hacia el aire. Además, como las alfombras se desgastan las fibras se desprenden y quedan en el aire. Una vez que están en el aire, estas fibras, que están revestidas por químicos, entran en el sistema de calefacción donde se queman sobre las superficies calientes en el interior de la caldera. La combustión de las fibras de las alfombras causa gases tóxicos que son liberados en el aire.
Tanto una alfombra vieja como una nueva pueden afectar drásticamente la respiración de las personas con Fibrosis Quística. Si su hogar esta alfombrado, considere reemplazar la alfombra con otro tipo de revestimiento para pisos y utilice alfombras pequeñas que se pueden lavar con frecuencia. Para más consejos sobre la reducción de irritantes respiratorios en su hogar, visite http://lungdiseases.about.com y obtenga el curso gratuito por correo electrónico “Cómo reducir los irritantes respiratorios en su hogar”.
Stacey Lloyd es asesora de enfermedades pulmonares para www.About.com. Ha escrito miles de artículos sobre salud respiratoria y calidad del aire. Stacey tiene una maestría en ciencias en Control de Calidad y Asuntos Regulatorios de la Temple University School of Pharmacy, y ha trabajado en la gestión de procesos de Control de Calidad de laboratorios de Microbiología en la industria farmacéutica por más de seis años. Puede contactarla en Stacey@staceylloyd.com
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