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Lasse Fredrik Jensen

Laura Stadler-Jensen
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October 18, 2008
19o. Campamento de Esquà para Niños de Dinamarca con FQ

Durante los últimos ocho años hemos tenido el privilegio de
participar en un campamento anual para niños de Dinamarca con Fibrosis QuÃstica. Nosotros somos dos
de los cinco lÃderes del campamento, el cual lleva a un grupo de aproximadamente 16 niños de entre
11 y 18 años a esquiar en las montañas durante una semana. Cada año nos entusiasma la perspectiva de
ser testigos de la increÃble transformación que los niños experimentan tras disfrutar del fresco
aire de la montaña en la compañÃa de otros niños con FQ.
Cómo comenzó todo La Asociación Danesa de
Fibrosis QuÃstica organiza estos campamentos y el 2008 marca el 19o. aniversario del primer viaje,
realizado en 1990. Dicha excursión fue organizada por Peter y Odile Fristrup, padres de una niña con
FQ, quienes llevaron a esquiar a seis niños a Suecia. Se ha recorrido un largo camino desde aquel
entonces, con la realización de campamentos más grandes y a diversos destinos, los cuales han
incluido Italia, Francia y Austria. La idea de los campamentos de esquà surgió cuando Peter conoció y auxilió a un grupo de
noruegos con FQ que corrieron en el Maratón de Nueva York en 1981. Al ver cuánto habÃa beneficiado a
esos atletas el ejercicio fÃsico, Peter se dio cuenta de que ello también podrÃa beneficiar a niños
daneses con FQ. Con esa inspiración volvió a casa y comenzó a planear un viaje de esquà para niños y
jóvenes con FQ, ayudado por su esposa Odile y la Asociación Danesa de Fibrosis QuÃstica. Su hija
Pernille, que tiene FQ, también asistió.
Peter y Odile consiguieron ayuda financiera para el
viaje por parte de una loterÃa financiada por el Estado dedicada a apoyar a organizaciones
no-gubernamentales. Viajaron a Suecia en transbordador, después tuvieron que tomar dos autobuses, y
finalmente viajaron en coche hasta llegar, ya entrada la noche, a una pequeña cabaña en las colinas
suecas. Peter recuerda que “cuando despertamos al dÃa siguiente, los niños se asomaron a ver las
colinas nevadas y preguntaron ‘¿de verdad tenemos que bajar en esquÃs por ahÃ?’ Era la primera vez
que se enfrentaban a un reto asà y no sabÃan si realmente podÃan lograrloâ€. Peter agrega, “Recuerdo
lo orgullosos que estaban el último dÃa del viaje, cuando ya esquiaban sin problemas y con gran
valor.â€
Al siguiente año el campamento fue organizado por medio de una agencia de viajes y
participaron dos grupos de chicos, un grupo con pseudomonas y el otro sin ellas. En otra ocasión
asistieron tres grupos: uno con niños sin pseudomonas, un segundo con PA (Pseudomonas aeruginosa) de
cepa con sensibilidad crónica a los antibióticos y un tercer grupo con las PA de cepa de resistencia
múltiple crónica. Peter y Odile actuaron como lÃderes de los campamentos hasta hace cinco años, y
hoy en dÃa sólo niños sin pseudomonas pueden tomar parte en los viajes.
De acuerdo con
Peter, “el principal objetivo de los campamentos era demostrar a los niños y jóvenes que otros
chicos como ellos estaban tomando los mismos medicamentos, tratamientos, etc, y que de esa manera se
dieran cuenta de que es natural para todos los que padecen de esta enfermedad el vivir asÃ. Para
nosotros era muy importante que no hubiera ni doctores ni enfermeras en el grupo, para que los niños
aprendieran a hacerse responsables de sà mismos y de sus tratamientos.â€
Algunos de los
mejores momentos los vivimos a la hora de llegar a las montañas. Cuando viajamos en autobús, por lo
general llegamos al amanecer, asà que los niños son recibidos por la primera luz del dÃa que ilumina
los impresionantes picos nevados que se alzan a nuestro alrededor conforme vamos ascendiendo. Es un
medio ambiente completamente nuevo para ellos, lejos de casa y de la rutina diaria, donde
simplemente pueden ser libres para divertirse. Para muchos de los chicos es la primera vez que
visitan las montañas o que salen de Dinamarca. Vemos por la expresión de sus caras que en ese
momento se dan cuenta de que esa será una experiencia única en su vida. Beneficios para los Niños
Primero y antes que nada,
estos viajes proporcionan la oportunidad a los niños para que aprendan a ser independientes, tanto
desde el punto de vista de que se encuentran fuera de casa como con respecto a sus tratamientos. El
estar separados de sus padres es una parte crucial de los viajes, ya que en muchas ocasiones los
niños con FQ están sobreprotegidos. Y aunque los lÃderes no tienen preparación médica, sà cuentan
con experiencia en los tratamientos para FQ y se encargan de que los niños sigan sus tratamientos,
promoviendo el que los mismos niños se hagan cargo de administrárselos por sà solos. Los lÃderes
también se mantienen en contacto constante con el director de la Asociación Danesa de Fibrosis
QuÃstica, quien actúa como vÃnculo entre los lÃderes y los padres de familia, asà como con doctores
y enfermeras en caso de necesidad.
Antes del campamento los participantes deben proporcionar una lista
completa con los medicamentos y tratamientos que necesitan. Los lÃderes mantienen a mano dichas
listas y se encargan de que los medicamentos que requieren refrigeración se entreguen a tiempo a los
niños. El año pasado se introdujo una nueva condición, que es el que los niños deben tomar una hora
de descanso para realizar sus tratamientos de terapia fÃsica pulmonar y sus inhalaciones si asà lo
requieren. Muchos de los niños regresan a casa con una nueva perspectiva y por lo general sus padres
se muestran sorprendidos de cómo han cambiado sus hijos. Odile comenta que “un padre de familia nos
dijo, ‘¿cómo le enseñaron a mi hijo a tomarse sus medicamentos por sà solo, sin supervisión, en tan
solo una semana?’â€.
El estar separados de sus padres y lejos de casa puede ser duro para
algunos de los niños; como cualquier niño que se encuentra fuera de casa, es normal que en ocasiones
los invada la nostalgia. Al principio no habÃa ningún contacto con los padres durante el campamento,
lo cual significaba que hijos y padres estaban completamente separados durante toda una semana, lo
cual en ocasiones era más difÃcil para los padres que para los niños. Después se enviaron vÃa fax
pequeños mensajes de parte de cada niño a las oficinas principales de FQ, quienes se encargaban de
hacerlo llegar a los padres. Hoy en dÃa el Internet es el mejor medio de comunicación, con fotos y
actualizaciones diarias.
Los campamentos también permiten que los niños aprendan unos de
otros, ya sea en cuestiones de tratamientos, medicamentos, o sobre cómo relacionarse en la escuela;
a fin de cuentas, todos ellos han pasado más o menos por las mismas experiencias. El formar parte de
un grupo de niños con FQ les permite relacionarse de una manera diferente a como normalmente lo
harÃan, y generalmente los niños más grandes se convierten en modelos a seguir para los más jóvenes.
La estimulación en sà misma es uno de los beneficios del campamento: el aire fresco de las montañas
y la condición fÃsica que obtienen del ejercicio al esquiar les permite absorber más oxÃgeno y
mejora su fuerza fÃsica y cardiovascular.
Los principiantes deben tomar clases de esquÃ, y
también puede tomarlas cualquier niño que desee mejorar su técnica. Usualmente es durante las clases
que los niños comienzan su transformación, ya que al poner a prueba sus habilidades y lÃmites
mientras desarrollan su destreza fÃsica para el esquÃ, también aprenden cosas sobre sà mismos que
después pueden aplicar en otros aspectos de sus vidas. La confianza que generan durante esa semana a
través del esquà y el trato con otros niños con FQ les permite crecer y desarrollarse de manera muy
positiva.
Cindy L. Sørensen, participante de uno de los campamentos, comparte su experiencia:
“Recuerdo perfectamente la primera vez que fui al campamento de esquÃ. TenÃa 10 años, y me encantó
porque todos éramos iguales, ya que todos tenÃamos que hacer las mismas cosas, como tomar nuestra
medicina, por lo que nunca me sentà rara por todos los medicamentos que tenÃa que tomar. Desde
entonces, he asistido cinco veces a los campamentos, y esas experiencias me han enseñado que aunque
tengo Fibrosis QuÃstica puedo hacer cosas como la gente normal, y que puedo llevar a cabo mi propio
tratamiento. Es muy agradable ir a esquiar, ya que cuando tienes FQ realmente sientes que el aire
fresco te ayuda a respirar. Y como hay niños más grandes, tienes un modelo a seguir, y te das cuenta
de que a ellos les va bien. Los campamentos me han ayudado mucho porque ya no me siento aislada en
mi situación; siempre puedo pensar en los otros niños y sé que ellos me entienden. Eso es algo con
lo que ni tus papás ni tus amigos te pueden ayudar tan bien!â€La
Organización del Campamento La Asociación Danesa de Fibrosis QuÃstica es la encargada
principal de la organización de los campamentos. Ellos obtienen los fondos y patrocinios necesarios,
los cuales generalmente son proporcionados por corporativos o donaciones individuales. Cada año
deben esforzarse para obtener el dinero, pero es una inversión que en realidad no tiene precio. Los
fondos obtenidos cubren prácticamente todos los gastos de viaje de los niños, incluyendo transporte,
alojamiento, comidas, renta de equipo de esquà y los pases para esquiar. Cualquier faltante
generalmente lo pagan los padres, pero ellos también pueden obtener apoyo por parte del sistema de
seguridad social danés.
La Asociación de FQ también procesa las solicitudes de los niños y
maneja los trámites para las certificaciones médicas, asà como toda la logÃstica del campamento.
Todas las gestiones culminan con el proceso de selección y las revisiones médicas que se llevan a
cabo en un esfuerzo conjunto con los centros de tratamiento en Dinamarca.
“En Dinamarca
tenemos la ventaja de que sólo hay dos centros médicos de FQ. Esto nos permite tener una estrecha
cooperación entre ambos centros para garantizar que no haya cruce de infecciones,†comenta Hanne
Wendel Tybkjær, directora a cargo de la Asociación Danesa de Fibrosis QuÃstica. “Debemos ser muy
estrictos con nuestros procedimientos, y asegurarnos de que los centros médicos cumplan con los
reglamentos de segregación, los cuales siguen los lineamientos establecidos por el centro de FQ en
Copenhague.†Para revisar dichos lineamientos se puede consultar el artÃculo “Prevención de cruce de
infecciones de FQâ€, por Claus Moser y Niels Højby, en el Volumen 1, Número 7, 2006. Rumbo al Campamento de Esquà 2008
Este año el campamento se realizará
en Alpe d’Huez en los Alpes franceses. El proceso de selección ya ha comenzado, y en esta ocasión
asistirán 15 niños de Dinamarca y de las Islas Feroe. Klavs Andreassen, quien ha sido lÃder durante
los últimos tres años y será el lÃder en el 2008, señala que “aunque Alpe d’Huez es más conocido por
ser parte del Tour de Francia, también es una excelente área de esquÃ, con montañas todo alrededor
del pueblo. Nos hospedaremos en un hotel económico en el centro, cerca de una rampa para
principiantes y con ascensores a un lado del hotel, lo cual será muy conveniente para los
niños.â€
Klavs agrega, “Cada año tratamos de seleccionar un destino en los Alpes donde sea
posible tomar las clases de esquà en danés y que podamos cenar en el hotel. En lo personal, ansÃo
volver a ver a los ‘viejos’ miembros del equipo de esquà de FQ, asà como conocer a los nuevos, tanto
niños como los otros lÃderes. Los nuevos participantes aprenderán a hacerse responsables de sus
propios tratamientos, y en contraste con otros viajes escolares no serán los chicos ‘raros’ del
grupo por tener que tomar sus medicinas, tratamientos, etc. – porque los demás también deben hacer
lo mismo!
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